2018: incertidumbre y riesgos en la gobernanza político-electoral

sócrates rizzo

Por Sócrates Rizzo García / Ex Gobernador de NL y analista político

Más allá del whishful thinking o de soñar en las teorías de la conspiración, vale la pena intentar una reflexión que tome en cuenta: 1) la lógica de las fuentes e instrumentos del poder en el contexto de las nuevas condiciones internacionales y 2) haga referencia a la evolución del sistema y régimen jurídico de nuestro país.

Difícil sería abordar el diagnóstico del comportamiento sociocultural del electorado en este espacio, lo cual sería tarea para los sicólogos sociales, antropólogos culturales y politólogos serios. Desafortunadamente estos últimos temas brillan por su ausencia entre los investigadores y las universidades se han estacionado en una visión válida para décadas atrás. También es importante incorporar el análisis de la reducción de los costos de información y coordinación comunitaria derivada de la revolución de la tecnología de la información y comunicación, que se ha llamado política 2.0 De todo esto conversaremos en más detalle en mis próximas contribuciones.

Yo tuve la oportunidad de participar en los programas y operación de varias campañas presidenciales: coordiné, dentro del IEPES cuando lo dirigía CSG el grupo técnico para la elaboración del programa electoral de MMH; luego, como Presidente del PRI en NL, y en coordinación con Colosio y Jorge de la Vega, promovimos y organizamos la campaña de Carlos Salinas en nuestro Estado. Como Gobernador estuve al pendiente de la gobernanza del proceso electoral. Vale la pena recordar la experiencia vivida y en particular analizar los errores cometido; sin embargo, los tiempos han cambiado radicalmente y quizás es también importante “aprender a desaprender” viejos estilos que hoy no funcionan.

Sin duda, las elecciones locales de ayuntamientos y diputados reciben una gran influencia de las campañas presidenciales y en ocasiones distorsionan las prioridades de los electores en relación con asuntos municipales. Por otro lado, la coincidencia de ambas elecciones tiene la ventaja de empoderar y rescatar a líderes populares para que también trabajen por el candidato nacional, siempre y cuando se lleve a cabo un proceso interno adecuado para la selección de los regidores. Recordemos que los últimos tres candidatos priistas a la presidencia de la república perdieron en Nuevo León: Labastida en el 2000, Madrazo en 2006 y EPN en 2012.

La recomposición de las fuentes e instrumentos del poder son afectadas por el agotamiento del modelo de sustitución de importaciones (con LEA) y los efectos del posterior crecimiento hacia afuera, así como por los desaciertos cometidos en los auges y caídas petroleras. La dinámica de la política condujo a cambios en los sistemas electorales, al pluripartidismo en los gobiernos estatales y en los congresos. En 2018 el fenómeno Trump será un factor de gran importancia.

Ante esos cambios, los partidos aún padecen de prácticas obsoletas y falta modernización al interior de los sectores. A veces olvidamos el gran esfuerzo democratizador de Colosio cuando fue Presidente del CEN del PRI en 1990.

Contacto: socratesrizzogarcia@gmail.com