¡Aguas con Monterrey VI!

Por Guillermo Martínez Berlanga

Durante estos últimos 15 años ya con los efectos desastrosos que ocasiona el cambio climático en el planeta y en nuestro país, nadie que esté en sus cabales se puede oponer a que se busque recursos y fuentes de abastecimientos para proveerse de agua, el vital líquido es ya causante, por su escasez, de serios problemas entre países vecinos por apropiarse de este recurso finito, a como dé lugar.

Lo anterior tiene relación con la atrabancada e insustentable idea del gobierno de Nuevo León y federal por iniciar este proyecto sin visualizar las graves consecuencias que esta medida ocasionara a Nuevo León, a sus habitantes y a su economía.

Recuerdo que decía mi abuela que “dos errores nunca suman un acierto” (cuanta razón tenía).

Monterrey VI, es un proyecto plagado de errores de falta de información de falta de estudios, de falta de transparencia y lo más importante carece de toda lógica ambiental; es un proyecto que va totalmente en contra de lo que es el ciclo del agua y si va en contra Monterrey VI del ciclo del agua también va en contra de la naturaleza y del sentido común.

Los expertos en la materia y los hidrólogos nacionales, por referirme solamente al Doctor Américo Saldívar coinciden que el proyecto de Monterrey VI es costoso, insustentable e innecesario y recomienda que antes de realizar este proyecto se hubieran intentado al menos 5 medidas elementales para restablecer el ciclo del agua en N.L. y principalmente en el campo y en los ríos del Estado.

Estas medidas son a saber:

  • Recargas de los acuíferos del Estado bien sea por la vía natural o por medios artificiales.
  • Iniciar una reforestación masiva ante el déficit de 4 millones de árboles en el Estado.
  • Detectar cuantas tomas clandestinas de particulares hay en lo largo de todos los ríos de N.L. y cancelarlos para que los ríos vuelvan a tener vida y cumplan su función dentro de los 15 componentes del ciclo del agua.
  • Modernización de todo sistema de riego que ya es arcaico en los campos agrícolas de Nuevo León.
  • Por último un proyecto integral de eliminación de fugas de conductos y tuberías de agua y drenaje donde hay tramos kilométricos que tienen más de 50 años de uso.
  • Designar para manejar los recursos hídricos del Estado a expertos en la materia (esta recomendación es personal).

En una segunda parte de mi editorial les mostraré el beneficio que haría implementar estas medidas.

Guillermo Martínez Berlanga
Ecologista