Cada vez más adultos mayores en riesgo de pobreza

Por Sonia González Quintana / Delegada Estatal del INAPAM

Las proyecciones para la mitad del siglo reflejan un aumento constante de los adultos mayores en todas las regiones del mundo. Evitar los riesgos y obstáculos que se puedan presentar dependerá del correcto manejo de los sistemas de salud y pensión.

El problema es grave y amenaza con quebrar las finanzas publicas,mientras muchos jubilados tienen que trabajar por las bajas pensiones que reciben, otros cobran pensión doble y ganan como altos ejecutivos,la tragedia completa consiste en que los pesos de su pensión, se convirtieron en nuevos pesos y luego solo pesos y así como se hicieron invisibles los ceros en nuestra moneda,se hizo invisible su ahorro para el retiro.

Antes los empacadores en los supermercados o “cerillos” eran niños. Ahora se han incorporado a esa actividad adultos mayores, ya que la falta de acceso a una pensión o a que reciben una que no les alcanza para cubrir sus gastos, los obliga a trabajar por una propina. Seis de cada 10 mexicanos mayores de 65 años no están en ningún sistema de retiro que garantice una pensión en la vejez. La situación económica de los mexicanos tampoco ayuda para tener un sistema de ahorro para el retiro. Uno de cada cinco mexicanos con empleo gana un salario mínimo (mil 943 pesos mensuales), además de que en los últimos 20 años han perdido 72% de su poder adquisitivo, lo que limita el ahorro voluntario que haría crecer la bolsa de recursos de la cual saldrá la pensión.

En cuanto al ramo del retiro; tenemos que la distinción entre leyes del seguro social tanto en la pensión de cesantía en edad avanzada y la pensión de vejez, resultaría en las semanas cotizadas requeridas para el otorgamiento de las pensiones mencionadas, toda vez que dentro de la vieja ley de 1973, se requería un total de 500 semanas cotizadas para el otorgamiento de las pensiones descritas, y dentro de la nueva ley vigente a partir de 1997, se requieren un total de mil 250 semanas cotizadas para el otorgamiento de la pensión de cesantía en edad avanzada o vejez, realizando una particularidad en cuanto a la pensión de vejez.

Quienes hoy tienen entre 25 o 35 años serán adultos mayores en 2050, y para entonces habrá 13 mexicanos en edad de recibir una pensión por cada 10 jóvenes laboralmente activos y aportantes al sistema.

¿Cómo salimos de este nudo? El camino tomado por países europeos, donde el envejecimiento demográfico es más marcado que en México, es el impulso del ahorro voluntario y aumentar la edad de jubilación.

El primer desafío es que el problema de pensiones esté en la agenda de los gobernantes, el punto es que si no se plantea una solución hoy, no la habrá mañana.

Contacto: soniagonzalezquintana@gmail.com