Cambio de hábitos contra el efecto invernadero

Por Hortencia Ruiz Velasco / Directora del Centro de Sostenibilidad UDEM

A lo largo de la vida de la Tierra, se han presentado, en diversas épocas, eras glaciales, inundaciones, erupciones volcánicas, por nombrar algunos de los numerosos eventos climáticos. Todos estos eventos, muchos de los que hemos vivido en los últimos años, nos han causado una ceguera generacional sobre la problemática actual: el cambio climático. Y es verdad el clima cambia a veces de un día para otro de manera abrupta como hoy, 10 de abril, que vivimos una mañana lluviosa con una temperatura 17°C cuando era de esperarse ya temperaturas arriba de los 30°C.

Las evidencias científicas nos invitan a reaccionar con urgencia ante el cambio climático, ¿Cómo podríamos lograrlo? Bien, pues es necesario dejar de quemar combustibles fósiles y el uso del carbón, suena difícil de hacer por cada uno de nosotros, pero es la suma de todas nuestras acciones diarias lo que está causando el problema, por lo que me da la esperanza de que entendiendo que todos somos el problema, entendamos que la solución está también en todos. Por ejemplo, cada vez que necesites ir a algún lugar busca la forma de llegar caminando, hacer las cosas de manera diferente, cambiar hábitos es ya una gran labor.

Comparte información sobre este cambio de hábitos con tus amigos, familia, compañeros de trabajo, sí hay una solución y la tenemos en nuestras manos. El aire contaminado en nuestra ciudad, algunas veces en niveles críticos, es señal de que estamos aportando muchos gases de efecto invernadero atentando así en contra de nuestra salud en una medida de tiempo más cercana que el cambio climático en sí. Compartir el carro es una buena opción, utilizar el transporte público también, pero caminar o usar la bicicleta nos trae, además, bienestar porque nos activamos y eso repercute positivamente en nuestra salud.

A veces las personas hacen caso  solo de la información que se comparte y pensar en el deshielo del ártico, en incendios, en inundaciones, sequías prolongadas son problemáticas lejanas a nosotros en la mayoría de los casos o que pasan cada 20 años como el huracán “Gilberto” o el “Álex”, pero ya la contaminación de nuestro aire nos está dando problemas más tangibles y cotidianos  como irritación en los ojos, alergias, entre otras, no nos hemos dado cuenta todavía que los contaminantes que respiramos entran a nuestros pulmones y de ahí a nuestra sangre y se van depositando en nuestros órganos vitales, es muy importante conocer esta información y, con base en este conocimiento, revisar nuestras formas de movilidad y de consumo para que la sostenibilidad sea una prioridad en los tres ámbitos que la conforman: lo ambiental, lo económico y lo social.

 

Contacto: hortencia.ruizvelasco@udem.edu.mx