Crean manos mexicanas globos aerostáticos

Por Notimex

León.- En México empieza a crecer el interés por la industria de la aerostación y en la ciudad de León, Guanajuato, una pequeña empresa produce globos aerostáticos de manera artesanal, que son llevados a todo el continente americano.

En Ultramagic, una compañía española que eligió al país para colocar su primera sucursal en América, las manos mexicanas se encargan de producir esta artesanía con la más alta calidad y así garantizar la seguridad de los tripulantes.

Crear un globo aerostático no es tarea sencilla, pues requiere de mucha paciencia y concentración para tener un producto que cumpla con todas las medidas, por lo que su costo va desde los 35 hasta los 200 mil dólares, todo depende de su complejidad.

Carles Comellas, gerente de ventas de Ultramagic, señaló que la compañía es líder en el sector a nivel mundial y decidieron establecerse en México porque hay un auge en la industria de la aerostación.

“Llegamos a México hace siete años. Personalmente, a mi familia les gustaba ya mucho México y luego la ciudad donde está Ultramagic es hermanada a León, son ciudades hermanas por la piel (…) México está en el centro, México tiene el mismo idioma que nosotros, León tiene el tercer festival (del globo) más grande del mundo, eso da un nombre a la ciudad y estar aquí también ayuda”, expresó.

En entrevista con Notimex, el piloto que también ha surcado el cielo de países de todos los continentes, destacó que México es un país de oportunidades y es un sitio estratégico dentro del continente americano.

Señaló que esta industria va creciendo, ya que subirse a un globo es muy relajante, muy seguro, y además es la primera máquina que voló el hombre y mantiene la esencia del vuelo: es donde te lleve el viento y eso hoy en día es impensable.

“El globo tiene la esencia de que no sabes qué va a pasar, tú sales, vas con el viento; es abrirte, ir conociendo, siempre con la seguridad que te da el globo”, apuntó.

En México la aerostación inició con el guanajuatense Benito León Acosta y Rubí de Celis, un ingeniero minero que el 3 de abril de 1842 despegó su globo de la plaza de toros de San Pablo, en la Ciudad de México.

Luego de que ondeó por primera vez la bandera de México en las alturas, el entonces presidente Antonio López de Santa Anna le otorgó un permiso de tres años para que sólo él pudiera volar el cielo mexicano.

Desde entonces, la industria de la aerostación ha crecido lentamente; sin embargo, en los últimos años ha sido un elemento para impulsar en turismo en muchas regiones del país.

Carles Comellas dijo también que como fabricantes en México no tienen competencia, porque no había interés en la industria, pero ahora prevé que esta crezca porque la gente quiere probar la sensación de volar.

Dijo también que no hay muchas fábricas de globos en México porque no es cosa sencilla, ya que se trata de un trabajo artesanal que se debe apegar a ciertas normativas, las cuales son muy duras.

“Cada globo tiene su propio certificado, todo eso se aprueba ante la Dirección General de Aviación Civil; los vuelos están regulados por los aeropuertos, todo lo que vuela es más peligroso que cualquier otra cosa, entonces, se tiene que pasar por bastantes revisiones de seguridad”, detalló el gerente de ventas de Ultramagic.

Además, Carles Comellas explicó que la materia prima para crear un globo aerostático es el mimbre, una fibra vegetal que se importa desde Asia para crear las canastillas, lugar donde viajan los tripulantes.

El envolvente, el segundo elemento del aerostato, el cual Ultrmagic lo adquiere a una empresa africana, con el que se crean desde el tradicional globo hasta figuras como jirafas, motocicletas, gallina pintadita, armadillo vaquero, cocodrilo, Bob Esponja, entre muchas más.

Anualmente, la empresa Ultramagic produce cerca de 12 globos aerostáticos; sin embargo, con el tiempo han crecido sus ventas y hoy hay más interés de países del continente americano.

Crear un aerostato es un proceso muy complejo, ya que se tiene que cumplir con todas las medidas de seguridad, pero cuando surcan el cielo brindan al público un espectáculo multicolor y único.