Crimen razonable

Por Daniel Butruille

Según el vocero de Seguridad del Estado, Jorge Domene Zambrano, el número de homicidios relacionados con el crimen organizado en Nuevo León ¡es “razonable”! Con esta declaración, podemos constatar que los criterios del Estado, en voz de Jorge Domene, no han mejorado en los últimos dos años y no coinciden con los de los ciudadanos comunes y corrientes.

Hace dos años, durante la ola imparable de robos de coche, incentivada por el robo de placas del Instituto de Control Vehicular y ligada a la impunidad resultante, el mismo vocero establecía que sería deseable que el número de robos diarios ¡no rebasara de 40 unidades! Mismo gobierno, mismo vocero, mismo criterio inaceptable y despreciable. Sin querer cuestionar la interpretación de los datos del INEGI que respaldan las afirmaciones del vocero de Seguridad, para distinguir entre crímenes del crimen organizado y los demás crímenes, es de cuestionar fuertemente un gobierno que expresa su tranquilidad con el número de crímenes ejecutados en el Estado.

Expresar satisfacción por que al día 24 del mes “solamente” se han registrados 8 homicidios relacionados con la delincuencia organizada, o sea un muerto cada tres días, es tendencia positiva, revela objetivos muy pobres. Para información del vocero, en la ciudad de Marsella en Francia, se decretó alarma por qué en la primera mitad del año se habían registrado 8 muertes relacionadas con el crimen organizado. ¿Diferentes objetivos? Seguramente, habrá resultados diferentes. ¿No tenemos derecho a aspirar a una sociedad segura? ¿No es obligación del gobierno asegurar esta seguridad?

El gobierno de Rodrigo Medina heredó de Natividad González Parás una situación podrida en el tema de seguridad. La continuidad y los compromisos asumidos hicieron que la reacción no sólo fuera lenta, sino que fuera forzada por la sociedad civil a través de la IP, la cual se hizo cargo de parte del costo de la creación, formación y capacitación de la Fuerza Civil de la cual tanto se ufana el gobernador.

Después de tantos años de miserias aguantadas por una sociedad que tuvo que modificar su estilo de vida para aguantar una inseguridad que nunca la había amenazado en forma tan directa, oír el vocero de Seguridad decirnos que el crimen en el Estado es “razonable” no sólo es decepcionante, más bien es insultante y grosero.

Es considerar a la sociedad nuevoleonesa como una sociedad de tercera. ¡Si bien el gobierno es de tercera, la sociedad, sí es de primera! y no acepta estos insultos y estas consideraciones de bajo nivel. ¿Cuándo tendremos un gobierno a la altura de las expectativas de la sociedad? ¿Un gobierno que no manipula percepciones sino realidades?

Ya que se acercan elecciones, el partido en el poder va a poner por delante sus resultados en Seguridad. Es bueno dejar claro que para los ciudadanos, estos resultados son insuficientes y demuestran una manipulación grosera de la opinión pública.