Criminalidad Post Electoral, ¿percepción o realidad?

Por Fernando Escobar de Peña

En las últimas semanas he recibido múltiples preguntas y opiniones acerca de la situación de inseguridad relacionada con los comicios electorales y la transición de gobiernos estatales y municipales que viviremos todos los ciudadanos de Nuevo León, Estado que ha vivido una de sus peores crisis de inseguridad los últimos años y que, durante los últimos meses, sus habitantes percibimos una mejoría.

Más que una respuesta a las diversas inquietudes que recibí durante cenas casuales, juntas de trabajo, reuniones con colegas y familiares; les formulaba una pregunta (por ahí dicen que es más inteligente responder con otra pregunta):“Ustedes creen que dadas las últimas ejecuciones o ajustes de cuentas en García, San Pedro, Monterrey, entre otras, ¿Es más probable que sigan sucediendo o que ya no pase nada relacionado a este tema que tanto preocupa a la ciudadanía? En todos estos foros la reacción inmediata de los presentes fue una prolongada pausa o silencio reflexivo, pero nadie se atrevió a afirmar que ya no pasaría nada.

En este sentido y analizando un poco las estadísticas históricas del Sistema Nacional de Seguridad Publica en nuestro Estado, podríamos sacar algunas conjeturas, ya que en las elecciones tanto del 2006, 2009 y 2012 se refleja un incremento de la criminalidad en el mes posterior a las elecciones, mucho más marcado en 2012; afirmando especialistas que este fenómeno se debe a que las elecciones determinan el reacomodo de fuerzas políticas. Si los números son fríos ¿Qué podríamos esperar hoy en día tomando en cuenta un escenario muy diferente y con otro tipo de delitos de alto impacto para la sociedad, respecto al que existía en 2006 y 2009?, delitos que han sido contrarrestados en cierta medida por el gobierno estatal, sin embargo, lo que es definitivo es que el crimen ya sabe cómo escalar de manera rápida, con más organización y estructura que en el pasado. Otros expertos advierten que luego de los comicios los gobiernos tienden a `relajar´ y la delincuencia a `apretar´.

Como ciudadanos debemos estar preparados ante los cambios de gobierno que tendremos en los siguientes meses tomando en cuenta las estadísticas históricas, tendencias y “realidades” actuales aunado a la percepción de inseguridad latente que estamos viviendo. Hay que retomar algunas de las medidas preventivas básicas y urbanas que usamos en el pasado y no caer en la confianza del “a mí no me pasará nada”. Por el contrario mantenernos en estado alerta y preventivo; porque la información valiosa con la que contamos es que sí tendremos cambios importantes de gobierno y nuestra incógnita será si los cambios serán también con la delincuencia y nuestro entorno. Como dicen “más vale traer llanta de refacción en la carretera y no usarla, que no traer y necesitarla desesperadamente”, la seguridad moderna es preventiva, jamás reactiva.

Fernando Escobar de Peña

Catedrático de la UDEM