Cuenta KIA con negro historial

Por Alma De la Rosa Flores

Monterrey.- Mientras la controversia continúa sobre si se modifica o mantiene el convenio entre KIA Motors y el Gobierno de Nuevo León existen casos en que la empresa coreana se ha visto envuelta echando abajo la premisa de que ha recibido apoyos similares en otras partes del mundo.

De acuerdo a datos periodísticos de The New York Times en 1985, la armadora de autos Hyundai-Kia llegó a Quebec, Canadá, con apoyos del 30 por ciento de la inversión total de la empresa, por parte del gobierno de aquel país, pero 4 años después, la fábrica coreana abandonó dicho sitio.

Ésto dejó miles de desempleados e incluso los canadienses perdieron los millones que le habían regalado a Hyundai Auto Canada Inc., a quien el Gobierno de Quebec le concedió al fabricante de automóviles de Corea del Sur 5.9 millones de dólares para la nueva planta de ensamblaje.

Caso similar de acuerdo a Automotive News ocurrió en 1994 cuando Hyundai Motor Corp después de 4 años de operaciones cerró dos plantas donde laboraban 840 trabajadores, una de llantas en Ontario y otra de montaje en Bromont que se había expandido con éxito tanto en Canadá como en Estados Unidos.

Un caso parecido a Nuevo León se registró en el 2006, según informes de GPB Media News la planta de Kia en Georgia recibió el 33 por ciento de su inversión directo del bolsillo de los contribuyentes, esto gracias a generosas desgravaciones fiscales y otros incentivos prometidos por el estado.

Ante ello Georgia se comprometió al reclutamiento y la formación de los trabajadores, pero la armadora se encuentra bajo demanda de 150 exempleados de fabricación de autos, pero KIA argumenta que solo contrató a una persona con fondo sindical e incluso prohibía la contratación de exmiembros de otras plantas, lo cual es difícil comprobar; por su parte el Estado no ha respondido dicha demanda.

Otro escándalo fue el de Chung Mong-koo, el presidente de Hyundai-Kia, en el 2007 pues según revela la sección de negocios de NBCNEWS fue condenado a cinco años de cárcel por corrupción, pues se le encontró culpable del desvío ilegal de fondos para sobornar a funcionarios del Gobierno.

Pese a ello, la corte de Corea del Sur le otorgó el perdón por considerarlo magnate “muy importante” para la economía del país para ir a la cárcel por malversación de fondos, pues en el 2012 Hyundai y Kia representaron alrededor del 72 por ciento de las exportaciones de automóviles de Corea del Sur.

Actualmente la empresa coreana Kia en su planta de Nuevo León continúa buscando que el Gobierno de Jaime Rodríguez respete el convenio acordado con Rodrigo Medina en el que se contemplan incentivos del 28 por ciento de su inversión total, firmando acuerdos irregulares como traer sus propios proveedores, evitando a las empresas mexicanas participar en éste desarrollo.

Según estimaciones Kia deberá crear 14 mil empleos, bajo el riesgo de que el negro historial se repita en México y que al paso de los 4 años como sucedió en otras partes del mundo la empresa coreana deje el Estado y lo que éste haya invertido en infraestructura