Descubren hongo microbiano que elimina contaminantes

Por Notimex

Monterrey.- Investigadores de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) descubrieron un hongo microbiano generador de plástico, con propiedades para eliminar metales y toxinas de suelos y mantos acuíferos contaminados.

El investigador de la Facultad de Ciencias Químicas de la UANL, Rubén Morones Ramírez, en entrevista con Notimex, expuso las propiedades de este hongo nativo del noreste de México y encontrado en el río Pesquería, con resultados 20 veces más efectivos que los métodos utilizados actualmente contra contaminantes.

Mencionó que inicialmente la investigadora María Teresa González Garza aisló el citado microorganismo en años anteriores, pero se detuvo el estudio.

“Cuando llego a la Facultad de Ciencias Químicas, hace tres años, empezó a ver la absorción de los colorantes”, con el entonces estudiante, Daniel Barbosa, hoy catedrático en la Facultad de Ciencias Biológicas.

“El hongo es capaz de producir plásticos con propiedades muy diversas, entre ellas, aplicaciones en la bio-remediación, para eliminar metales y toxinas de suelos y mantos acuíferos contaminados”, aseguró.

Señaló que una de las tareas emprendidas en el laboratorio es la detección de microorganismos nativos “y aprender de ellos” en cuanto a su entorno, “pueden crecer en concentraciones de alta sal, altas temperaturas, condiciones extremas, uno de ellos es la contaminación”.

Citó que al explorar el río Pesquería, en condiciones de contaminación por el depósito de metales, se detectó el hongo denominado “Rhodotorula mucilaginosa”, el cual en sus alrededores “empieza a producir como un plástico”.

“Lo analizamos y vimos que era un exopolisacarido, que es una cadena de carbonos, y ese plástico se empezaba a llenar de alguno de los metales, dijimos, vamos a extraer este plástico y ver qué es lo que sucede”, refirió.

“Lo que pasa es que este hongo aprendió a producir este exopolisacarido para crear en el microambiente en el que él vive, que esté libre de muchas toxinas y muchos contaminantes”, expuso.

Por ejemplo, al exponer el hongo a metales “empieza a producir exponencialmente la cantidad de plástico que genera… y es que se quiere proteger de esos contaminantes”, señaló.

“Lo que nosotros hacemos, agarramos esa información, vamos a obtener este plástico que nos ayuda a bioremediar suelos de metales, hicimos todos los experimentos y resultó bastante bueno para la remoción de estos –contaminantes-“, abundó.

“Una de las cosas en las que más nos enfocamos fue en los colorantes, por ejemplo, aquí la industria regional, por toda la industria del zapato, la industria textil, tienen muchos efluentes de colorantes que utilizamos incluso para la comida”, dijo.

“Esos colorantes afectan los ríos, porque son tóxicos y también porque los colorantes son muy estables, entonces es muy difícil degradarlos químicamente o muy caros”, apuntó

“Y no solamente eso, sino que los colorantes forman una capa, no deja que entre la luz del sol y entonces todo el ecosistema de los subsuelos, los mantos acuíferos, genera poco oxígeno y se van acabando”, explicó.

“Quisimos ver si estos plásticos eran capaces de absorber colorantes, hicimos varias pruebas, y expusimos el plástico producido por el microorganismo y cuando lo ponemos en contacto con un líquido que tiene colorante, empezamos a ver cómo se llena, se absorbe el colorante y lo vamos exponiendo más y más, hasta que es capaz de limpiar el agua de muestra”, señaló.

Tras estudios y comparativos con otros métodos para remover colorantes, “descubrimos que, mucha gente utiliza los compuestos orgánicos o residuos agroindustriales, porque absorben los colorantes”, detalló Morones Ramírez.

“Por ejemplo el bagazo de papaya, de plátano u otros métodos químicos, donde se degrada, pero son métodos muy costosos y el de nosotros, cuando lo comparamos con lo que existe allá afuera, es casi 20 veces más absorbente y lo producimos a partir de un hongo nativo de Nuevo León”, resaltó.

“Hicimos toda la caracterización molecular y genética y vimos que pertenece al género Rhodotorula y es una especie de mucilaginosa, la tenemos aquí en el cepario de la UANL, ya la identificamos como UAN-001, y es una cepa que nos pertenece, vamos a hacer más estudios”, explicó.

Dichos estudios serían en el campo de la salud, se puede combinar el plástico con plata, cobre u otros metales e incorporarlo a una píldora, como antibiótico, añadió el también director del Centro de Biotecnología y Nanotoxicología de la UANL, ubicado en Parque de Investigación e Innovación Tecnológica.

Este hongo descubierto para combatir la polución en tierra y aguas, no se produce aún en cantidades industriales y “tenemos que hacer experimentos a una escala, a lo mejor hacer una planta piloto, donde tengamos a lo mejor un cultivo de 50 ó 100 litros y que podamos hacer la producción de este plástico y maximizar su producción”, mencionó.

Es un plástico que nosotros podemos incorporar al suelo y después simplemente extraerlo con todas las toxinas de colorantes y de metales absorbidos”, dijo.

“Es fácil de recuperarlo, entonces tiene aplicaciones bastante interesantes”, por lo que quien esté interesado en este descubrimiento puede dirigirse al correo electrónicomorones.ruben@gmail.com y su página de Internet: www.rubenmorones.com.

“También podemos empezar a hacer pruebas en petróleo u otras cosas que nosotros podamos bioremediar y lo más importante es que podemos empezar a producir este plástico con residuos agroindustriales, el hongo de la Rhodotorula es capaz de consumir residuos agroindustriales”, señaló.

Añadió que se tienen “una prueba del bagazo del agave y todo lo que sobra se lo podemos proporcionar al hongo, a que ese carbón, las hojas y ese residuo que queda del agave, que no se utiliza para nada, hacer que el hongo lo transforme en este plástico que podemos utilizar para la remediación, eso lo seguimos explorando”.