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El pensamiento como generador de ansiedad

ana luz editorial

Por Ana Luz García Aldrete / Psicóloga especializada en Terapia de Reconstrucción Experiencial

¿Cuántas veces te has sentido ‘atrapado’ en tus pensamientos? Algunos autores explican que es como cuando vas en un tren, uno de esos trenes rápidos de tecnología japonesa, del cual ¡no puedes bajarte!

Empiezas a sentir ansiedad, te sientes desgastado… y cuánto más intentas parar ese ‘tren’ de pensamientos, más velocidad toma. Para entender hasta qué punto tus pensamientos influyen en tu ansiedad, voy a explicarte cómo funciona la mente de una persona ansiosa.

La persona ansiosa puede estar en un continuo estado de alarma, su mente está casi siempre hipervigilante. Esto significa que su atención está continuamente centrada en una o varias situaciones ‘temidas’ o ‘amenazantes’. Puede percibir casi cualquier cosa como peligrosa y, por este motivo, se encuentra en un constante estado de estrés emocional.

¿Puedes reconocerte en alguno de los siguientes pensamientos? Por ejemplo, ¿estar en tu casa y sentir como amenazante cada cosa a tu alrededor? Podría entrar un ladrón y hacerte daño, podría funcionar mal la instalación eléctrica y ocasionar un incendio, podría haber un escape de gas en el edificio, podrías resbalarte en la ducha y quebrarte algún hueso, podrías atragantarte con algún alimento estando solo…y la lista puede seguir.

El pensamiento catastrófico de una persona ansiosa se centra en el peor resultado posible de cada situación. Por ejemplo, un estudiante con ansiedad casi siempre piensa que fracasará en los exámenes, a pesar de estar bien preparado. Un hombre con miedo a volar piensa que el avión va a estrellarse. Un profesor que tiene que dar un discurso piensa que va a olvidarlo todo.

La preocupación que siente la persona ansiosa también se refleja en una serie de pensamientos que acuden constantemente a su cabeza. Son pensamientos recurrentes, repetitivos y rápidos. Por ejemplo: “No les voy a gustar, se reirán de mí, creo que no quieren que esté aquí” o “No puedo manejar, soy demasiado torpe”.

Otra característica del pensamiento de la persona ansiosa es que recuerda sólo los resultados negativos y olvida los positivos. Está orientado a percibir lo que le ha salido mal en vez de lo que le ha salido bien.

Como ves, la principal causa de los problemas de ansiedad está en tu forma de pensar y, por lo tanto, es tu pensamiento el que debe ser modificado para superar el problema.

Estamos, querido lector, frente al mal del siglo XXI: LA ANSIEDAD. Mi recomendación es que, cuando te sientas ansioso, revises primero qué tipo de pensamientos están pasando por tu cabeza e intentes detener ese ‘tren’. Nadie se merece vivir con ansiedad, pide ayuda si crees que la necesitas. Los profesionales de la salud mental estamos para ayudarte.

Contacto: psicologiapositiva@gmail.com