El poder de los hábitos de vida en la Salud

editorial

Por Mauricio Padilla Mirazo / Especialista en Ciencias de la Salud

La famosa frase de Hipócrates, “que tu alimento sea tu medicina, que tu medicina sea tu alimento”, parece profética, sobre todo después del desciframiento del genoma humano en 2001. Ahora conocemos la interacción del genoma humano con los alimentos con mucha claridad. A esta área de estudio se le llama nutri-genomica.

La relación fue bosquejada por un eminente bioquímico, investigador de la Universidad de Texas en Austin (UT), el Dr. Roger Williams, que en la década de los 70 le llamó, vínculo “geneto-trofico”, de gen y trophos, raíz griega que significa nutrición. El Dr. Williams describe las enfermedades geneto-troficas, como predispuestas por la herencia y “disparadas” o manifestadas por desbalances en la nutrición, léase, medio ambiente.

Thomas A Edison, vislumbró este escenario cuando dijo que “el médico del futuro no dará medicamentos, sino que interesará a sus pacientes en el cuidado del cuerpo, en la dieta y en la causa y prevención de las enfermedades”.

Cada vez hay más profesionales de la salud sensibles a este enfoque pro activo o salutogénico (cultivar o generar salud), sin embargo, el paradigma oficial sigue siendo casi exclusivamente patogénico (contra la enfermedad). Este enfoque es útil para el diagnóstico y el tratamiento sobre todo en algunas áreas como traumatología quirúrgica y microcirugía. Sin embargo, en cuanto a los padecimientos predominantes del mundo y de México, el enfoque convencional, alejado de la prevención, promueve remiendos.

En la promoción de la salud a través del estilo de vida y del auto cuidado hay ventajas muy importantes, pero no hay un esquema de negocio sencillo. El beneficio es enorme a nivel personal, familiar y para el país., sin embargo, no genera utilidades directas o muy discretas comparativamente con el lucrativo negocio del enfoque patogénico.

El Dr. Walter C Willet, del Departamento de Epidemiología y Nutrición de la Universidad de Harvard, reportó en la Revista Science (2002) datos duros sobre el poder del estilo de vida en la prevención. En el caso de diabetes tipo 2, el 90% se podría prevenir con cambios en el estilo de vida (nutrición y ejercicio). En el caso de enfermedad cardiovascular poco más del 80%. En cuanto a accidentes cerebro vasculares, el 70% y en el caso de cáncer de colon, poco más del 70% de los casos podrían ser evitados con cambios sencillos en el estilo de vida, principalmente en la nutrición.

Que impresionante tomar conciencia de las implicaciones humanas y económicas para nuestro país. El Dr. Willet documenta que se pueden evitar 9 de cada 10 casos de Diabetes tipo 2, principal causa de muerte en México. ¡Insólito!

Podemos concluir que el cultivo de la salud óptima, está en manos de cada uno de nosotros. De acuerdo con datos duros de la ciencia, las principales causas de muerte en México y en el mundo, se pueden prevenir con ajustes relativamente sencillos en nuestra forma de comer, de movernos, de dormir y de interactuar con nuestros semejantes.

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