El servicio público y nuestros valores

Por Dip. Juan Manuel Cavazos

​Cuando se habla de algún político o de nuestro servicio público en la actualidad, lamentablemente de inmediato vienen a la mente calificativos como corrupción, irresponsabilidad, mal trato, burocracia, entre otros.

Es natural que esta opinión pública malamente cosechada se deba a algunos cuantos malos ejemplos y en consecuencia la lleven todos por igual.

Sin dar oportunidad a un razonamiento calificativo, de entrada existe una repulsión hacia la figura de autoridad de cualquier nivel y esfera de Gobierno.

Es evidente que el acontecer diario de los hechos en nuestra política, el estar golpeteando electoreramente a los contrincantes y el estar más preocupado por el interés personal que por el interés colectivo, crea una muy mala imagen en la población a la cual se representa.

​Pareciera que a lo largo de la reciente historia, algunos políticos se han esforzado por generar nota negativa en lugar de atender lo que significa realmente ser un servidor público de profesión.

Vemos que existen gobernantes dedicados única y exclusivamente a estar sistemáticamente en contra de otros gobernantes en diferentes niveles de gobierno, descuidando totalmente la función que deben hacer por mandato constitucional.

Vemos gobernantes que sólo benefician a los simpatizantes de su color. Vemos a diario en los medios de comunicación una constante pelea sin sentido, alentando a la población a rechazar toda credibilidad que pueda generar un Gobierno.

Esto es muy peligroso, ya que se fomenta día a día, una actitud de reproche y hartazgo por el pleito sostenido que al final no lleva a nada.

Dicen que cada pueblo tiene el Gobierno que se merece. ¿Será éste el caso de nuestra sociedad?

​Nuestros principios y valores juegan un papel fundamental en nuestro entorno y tal parece que cada día importa menos. ¿En dónde quedó la humildad, la honestidad, la lealtad, el respeto, la responsabilidad, la generosidad y la solidaridad?

Hoy todo el mundo está ocupado en sí mismo y poco importa el prójimo. ¿Qué dirían nuestros padres, o nuestros hijos, si vieran nuestro comportamiento diario con respecto a nuestros semejantes?

No tengo duda de que existen muchas buenas personas, así como existen muchos buenos servidores públicos. Pero tampoco tengo duda de que estamos ciclados en ver más lo negativo que lo positivo. No sé si se deba a una prensa que sólo busca la nota roja y el negocio desinformativo, o a una degradación en nuestra educación y cultura.

Lo que sí sé, es que debemos darnos la oportunidad de no buscar siempre culpar al de a lado y hacer lo que nos toca como miembros de nuestra sociedad.

Si cada uno de nosotros pusiera su granito de arena e hiciera lo que le corresponde como ciudadano de un pueblo organizado, sin duda tuviéramos menos problemas y más soluciones.

La política es una rama de la moral, por la cual una sociedad libre, resuelve los problemas que plantea su convivencia colectiva.

La política es el arte de convencer y llevar el “ganar-ganar” a los hechos.

Como ciudadanos, debemos hacer política positiva. Debemos criticar constructivamente y aportar soluciones.

Debemos retomar esos valores morales, que están ahí, pero que a veces se nos olvidan.

Debemos ser ejemplo y dar buen testimonio con nuestras vidas. Antes de preguntar qué está haciendo el vecino, debo preguntarme qué estoy haciendo yo.

Si hacemos una pausa y meditamos para responder si realmente tenemos el Gobierno que nos merecemos, ¿cuál sería la respuesta?

Pongamos el ejemplo a diario con nuestros hechos y veremos la diferencia.

 

Dip. Juan Manuel Cavazos Balderas

Diputado Local por el PRI

Licenciatura en Derecho por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey

Master in Public Policy (M.P.P.) por Lee Kuan Yew School of Public Policy; Maestría en Administración Pública por Institut Nationale des Sciences Politiques de París, Francia; Maestría en Derecho Internacional (LL.M.) por la Georgetown University School of Law, de Washington D.C.