Envejecer con dignidad y sustentabilidad

Por Sonia González Quintana,  Delegada del Inapam 

Las políticas sociales que ejecutan los gobiernos, en favor de nuestros adultos mayores, deben tener tres capítulos fundamentales.

Primero, hacer visibles a las personas de edad avanzada. Esta población, está viviendo su vejez en el olvido, ambulando como fantasmas en el interior de los hogares y en los espacios públicos.

Nadie los ve, nadie los escucha, nadie los toma en cuenta. Sus familiares, la propia sociedad, incluso hasta los gobernantes, planean acciones de bienestar, sin acordarse de que existen.

Esta condición de invisibilidad, deteriora la calidad de vida de nuestros adultos mayores. Y peor, vulneramos sus derechos humanos.

En el Inapam Nuevo León, hemos abrazado con ahínco la campaña estatal, denominada “que no sean invisibles”. Hemos llevado esta campaña a las principales universidades de la entidad. Y pretendemos posicionarla en zonas urbanas periféricas, donde se ha detectado pobreza extrema, como son ciertas zonas de Monterrey,Santa Catarina, García, Escobedo y Juárez.

Otro capítulo toral, es la permanencia de nuestros mayores en la actividad productiva. El 80% de este segmento poblacional, necesitan ingresos para poder conservar su sobrevivencia. Hemos aplaudido que los grandes centros comerciales, estén ofreciendo trabajo de paqueteritos, sin duda, ha beneficiado a cientos de ellos y sus familias, embargo, no podemos quedarnos encasillados, únicamente en estas oportunidades.

Hay que explorar nuevos espacios laborales porque los adultos mayores representarán más del 20% de la población a nivel local y nacional; las empresas requerirán capital humano. Hay personas mayores con conocimiento, experiencia y están en posibilidades de ofrecer sus capacidades y habilidades en el mundo laboral.

Y el tercer capítulo, es la salud y la de educación. La sociedad y los gobiernos tienen que ampliar expectativas de más y mejor atención geriátrica. Hay que pensar en impulsar nuevas especialidades en geriatría, no sólo en la medicina, sino también en la educación.

El que nuestros adultos mayores sigan estudiando, cicatriza la soledad y ayuda a recuperar los niveles de autoestima. Aquí en Nuevo León, la UANL tienen el programa universidad para los mayores, que a la fecha ha graduado 4 generaciones, ha beneficiado a más de 400 adultos mayores , con resultados extraordinarios.

Envejecer con dignidad y sustentabilidad, debe ser una forma de ser de todos porque tarde que temprano, todas las personas, experimentaremos este proceso de vida.

Contacto: soniagonzalezquintana@gmail.com