Franquicias

Por César Alejandro Villarreal Treviño / Presidente de CANIRAC

Al momento de tomar la decisión de incursionar en la Industria Restaurantera es necesario plantearnos la opción de hacerlo con un proyecto innovador, original, fresco que compita con la oferta existente o si se hace a través de adquirir los derechos de una Franquicia.

Empezar con una idea única puede ser un acierto o un desacierto, el riesgo es alto, la realidad es que las unidades económicas tienden a permanecer de una año a dos en operaciones logrando una media de vida de 5 años, los múltiples obstáculos que se enfrenta un restaurantero, como permisos, licencias, operación interna, desarrollo del concepto, oferta, demanda, el pago de los impuestos, los costos de traslados, operación, nóminas y servicios puede frenar el sueño de muchos y más aún si no se cuenta con la orientación y asesoría adecuada.

Y es por este sentido que desde hace ya varias décadas se han desarrollado los esquemas de Franquicia, donde se apuesta a proyectos de marcas posicionadas y reconocidas por el gusto del público y su demanda. Poseer una franquicia nos brinda no solo la posibilidad de adquirir un negocio rentable; sino que nos ayuda en su apropiada administración, puesto que el concepto en sí posee una seria de requisitos que facilitan el desarrollo de la operación del mismo; todas las franquicias poseen manuales de procedimientos, que documentan cada una de las actividades que mantiene en funcionamiento el negocio; así mismo se capacita a los franquiciantes y reciben asistencia técnica del desarrollador de la franquicia. Explotar el modelo de la franquicia puede tener sus ventajas como aminorar el riesgo de la inversión, no tener que crear un proyecto o diseño innovador, mayor facilidad y eficiencia en la operación, acceso de control y evaluación, el apoyo con el diseño, promoción y publicidad que este desarrolla, esto es una formula ya probada y comprobada que brinda tranquilidad a quien lo administra.

Las franquicias también tienen su lado de riesgo, la más importante a considerar es el pago de las “regalías”, esta comúnmente es un porcentaje de la venta generada, el apego estricto a los manuales de operación, respetar los diseños, limitación de implementar nuevas ideas, someterse a la implementación y control de la empresa franquiciante, la mala imagen que por cuestión de una mala administración de otras franquicias que pudieran impactar en la propia, pudiesen ser algunas de las desventajas de participar en este concepto.

Sin lugar a duda definir o resolver cuál de los 2 esquemas de negocio es el óptimo para cada quien es muy complicado, mi recomendación es obtener la mayor cantidad y calidad de información necesaria, así como puntualizar las pros y las contras que cada sistema pudiera tener en Usted, y con esto seguro tomara la mejor decisión.