Frases para recordar a Gabriel García Márquez

Por Redacción

Se conmemora el cuarto aniversario luctuoso del escritor colombiano, Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura 1982. Su partida ocurrió a sus 87 años en la Ciudad de México.

Entre las obras literarias de “Gabo” destacan: “La hojarasca” en 1955,  “El coronel no tiene quien le escriba” 1961, “Cien años de soledad” 1967, “Crónica de una muerte anunciada” 1981, “El amor en tiempos del cólera” 1985, “Del amor y otros demonios” 1994 y “Vivir para contarla” 2002, sólo por mencionar algunas.

García Márquez también fue periodista y etiquetó a esta profesión como “el mejor oficio del mundo”.

Estas son algunas de las frases destacadas del escritor colombiano:

“La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado” (El amor en los tiempos del cólera)

“Me desconcierta tanto pensar que Dios existe como que no existe” (El coronel no tiene quien le escriba)

“La sabiduría nos llega cuando ya no nos sirve de nada” (El coronel no tiene quien le escriba)

“La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado” (El amor en tiempos de cólera)

Nunca me he cansado de decir que ‘Cien años de soledad’ no es más que un vallenato de trescientas cincuenta páginas. Citada en el libro ‘El mundo según Gabriel García Márquez’.

“Yo diría que el machismo, tanto en los hombres como en las mujeres, no es más que la usurpación del derecho ajeno. Así de simple” (El olor de la guayaba. Conversaciones con Plinio Apuleyo Mendoza)

“El secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad. De Cien años de soledad. Las cosas tienen vida propia, todo es cuestión de despertarles el ánima” (Cien años de soledad)

“El primer síntoma de la vejez es que uno empieza a parecerse a su padre” (Memoria de mis putas tristes)

“Un buen escritor puede ganar buen dinero. Sobre todo si trabaja con el gobierno”. De Vivir para contarla.

“La vida no es la que uno vivió sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”. Epígrafe de sus memorias Vivir para contarla.