Hallan jóvenes millones de rublos abandonados

Por Notimex

Moscú.- Un grupo de exploradores, que tienen un blog sobre sitios abandonados en Rusia, halló al menos mil millones de rublos soviéticos en un silo de misiles que fue cerrado después del colapso de la Unión Soviética, en la región de Vladimir, en el oeste del país.

Los exploradores rusos seguían rumores de que grandes cantidades de dinero en efectivo habían sido vertidas en silos de misiles abandonados en todo el país y después de viajar durante varias horas a través de los terrenos difíciles de Vladimir, finalmente llegaron a su destino.

Grandes cantidades de billetes del banco de la desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) sobre el terreno revelaron que allí, bajo sus pies, se encontraba el depósito subterráneo, informó el sitio web de noticias Komsomolskaya Pravda.

En la superficie del silo hay alrededor de mil millones de rublos soviéticos en billetes de diferentes denominaciones que fueron emitidos entre 1961 y 1991, un “enorme tesoro que, sin embargo, ya no es válido en la Federación Rusa”, declararon los exploradores de la ciudad de San Petersburgo.

Fajos de billetes, con el rostro del líder bolchevique Vladimir Lenin, amarrados con cuerdas y sellos de plomo blanco, cubrían la superficie, así que es inimaginable la cantidad de dinero que estará dentro del silo, que se estima tiene 15 metros de profundidad y hasta tres metros de diámetro.

Ese depósito de misiles fue cerrado en la década de 1980, pero tras la desaparición de la Unión Soviética en 1991, se utilizó para deshacerse de los billetes hasta entonces en circulación y dar paso a los rublos de la Federación Rusa.

Con el paso de los años, el silo quedó inundado a causa de las lluvias y la superficie se convirtió literalmente en un pantano de billetes. Pero ¿cómo es que nadie se llevó al menos una parte del dinero para guardarlo como un recuerdo?

Los exploradores explicaron que en su viaje a Vladimir conversaron con ancianos locales quienes les aseguraron que nadie se atrevía a acercarse al lugar por su relación con el programa de misiles balísticos de la Unión Soviética y estaría contaminado con radiación.

Sin embargo, los tres jóvenes exploradores, Olga Bogdanova, Anton Alekseev y Sergey Volkov, demostraron que ese no era el caso.