Hizo crac la globalización

Por Salvador Flores Llamas

El recrudecerse  el fenómeno migratorio con mayor ingreso de niños ilegales y solos a Estados Unidos revela que fracasó la globalización, que economistas y políticos esperaban aliviara la desigualdad económica mundial; al contrario, aumentó el hambre y los menores son incitados a dejar sus  países en busca de sus padres, de bienestar material y libertad.

Nos acostumbramos a ver que paisanos y hombres de otros países –sobre todo de Centroamérica- brincaran ilegalmente por nuestra frontera a EU, y que fueran expulsados –en mayor número con Barack Obama– vejados, y que muchos perdieran la vida en el inhóspito desierto de Arizona.

Somos testigos de la cerrazón de los políticos de Washington, sobre todo republicanos, para no aprobar la reforma migratoria tan cacareada, y de la debilidad de Obama para impulsarla, según prometió a sus electores.

Ni los cadáveres y fosas clandestinas encontrados en Tamaulipas, Durango y Veracruz con cuerpos de migrantes; ni los ataque de mafiosos y ladrones hacen desistir a los hambrientos y deseosos de una vidas mejor para ellos y sus familias; mientras, por desgracia, los mexicanos nos insensibilizamos ante los horrores y ataques a la dignidad humana que implica este problema.

Lo aterrador de la migración infantil y su rechazo inhumano de EU, cuyo gobierno los abandona en la frontera mexicana, preocupó no sólo a nuestro gobierno, sino a los centroamericanos y al propio estadounidense; ya se reúnen sus funcionarios para tratar de menguarlo y  ha sacudido a otras instancias internacionales, como el Vaticano.

El Papa Francisco pidió a EU una intervención humanitaria urgente, y a todos los países “cambiar actitud hacia los migrantes y refugiados”, pues “muchos que son obligados a emigrar y sufrir”, a separarse de sus familias; mueren trágicamente, violan sus derechos y padecen actitudes xenofóbicas y racistas.

Vivimos una situación de la migración ilegal que ya no es privativa de países africanos, Siria o Irak a Europa, ni de México y Centroamérica a EU; sino se ha extendido a otras partes del orbe. Pero más lacerante es la de los niños solos que van a Norteamérica a buscar a sus padres que los abandonaron, o mejor fortuna, por la miseria y conflictos familiares que soportan al despuntar a la vida.

El gobierno mexicano realiza ya un plan de control migratorio en la frontera sur para otorgar a centroamericanos visas temporales de trabajo en Quintana Roo, Tabasco y Chiapas e interrumpirá los viajes del famoso ferrocarril “La Bestia”, que conduce a los ilegales a la frontera norte, y en el trayecto son víctimas de asesinatos, asaltos, vejaciones, enfermedades, hambre, pese a la labor caritativa de algunos albergues de paso.

La tragedia la analizaron, en el “Coloquio México-Santa Sede sobre Movilidad Humana y Desarrollo”, los cancilleres de México, Guatemala, Honduras y El Salvador, un enviado del Departamento de Estado de EU y el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolín, que organizó nuestra Cancillería.

Se dijo que las causas de esta realidad lacerante son casi siempre las mismas: violación de los derechos humanos elementales, inseguridad, desempleo, miseria, guerras e inacción de autoridades irresponsables y aun déspotas.

Fuente: www.almomento.mx