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Un icono regio: La calzada Madero, antes calzada Unión

Por Leonardo Hernández / Historiador

En los límites de la Ciudad, en el año de 1892, surgió la Calzada Unión, antecedente directo de la actual avenida Francisco I. Madero, la cual fue inaugurada por el Gobernador Bernardo Reyes, siendo un gran adelanto urbanístico para la época, ya que en él se englobaba un paseo, sin duda alguna, de los más familiares y típicos del Monterrey de finales de siglo XIX. Sus más de 5 kilómetros desde la Rotonda del Acero al Hospital Civil, la hacían una de las más largas de Monterrey.

En las Actas de Cabildo del Archivo Histórico de Monterrey se aclara que la Calzada Unión fue así llamada hasta que el 22 de marzo de 1915, Cirilo R. Heredia propone cambiarle el nombre por la de “Avenida Presidente Demócrata Francisco I. Madero”, siendo oficializado dicho cambio el 29 del mismo mes. La mañana del 26 de abril de aquel año, en una pomposa y lucida ceremonia, quedó inaugurada la nueva nomenclatura.

Debemos aclarar que mucha gente adulta, como las abuelitas o abuelitos, la llaman aún “Calzada”, en recuerdo de aquel primer nombre que recibió y que el presente nos ha robado para llamarla ahora simplemente “avenida”.

Eduardo G. Reineiri, en el libro “Historia de Nuestros Barrios”, describe la calzada como un punto donde la clase media y obrera convivían, embellecida con sus palmas Roystonea Regia de más de 15 metros y un pavimento hermoso de mosaicos grises y rojos.
La diversión y esparcimiento familiar fueron destacados en esta gran calzada, siendo la favorita de muchas familias que felices disfrutaban de su ancho camellón de gran espacio. Algunos de los lugares favoritos para visitar fueron los teatros, siendo los más importantes:
1.- Teatro “Obrero”: Indica el Señor Reinieri que él esta de acuerdo en lo indicado por la gente al decir que fue inaugurado en 1934, aunque en el Archivo Histórico de Monterrey se tienen documentos que citan a este teatro ya en el año de 1929. Estuvo ubicado en la esquina de Calzada Madero entre Juárez y Juan Méndez.
2.- Teatro “Lírico”: A partir de 1926 se presentaron en él las más reconocidas compañías de teatro legítimo de México y de España. Estuvo ubicado en la esquina de Calzada Madero entre Juárez y Colegio Civil.
3.- Cine “Reforma”: Inaugurado en 1947 y cerrado en 1992. Tenía capacidad para casi 5000 personas en tres localidades diferentes. Estuvo ubicado en Calzada Madero entre Galeana y E. Carranza.
4.- Teatro “México”: Inaugurado en 1940 por Rafael Banquells y ubicado en Calzada Madero entre Juárez y Guerrero.
5.- Cine Teatro “Florida”: Inaugurado en 1942 y demolido en 1991 y ubicado en la Calzada Madero entre Galeana y E. Carranza.
Esta importante arteria, en su cruce con Pino Suárez, también es el lugar donde se ubica el Arco que conmemoró los 100 primeros años de la Independencia de México, utilizándose en él cantera rosa. Fue inaugurado el 16 de septiembre de 1910.

Por el rumbo de Madero y Zaragoza, hasta Juárez, existieron varios comercios:
La Super Chueca: venta de hamburguesas y hot dogs, a los cuales se les agregaban frijoles, dándoles un toque diferente.
La Casa Lozano: tienda de abarrotes, atendida por Daniel Lozano.
El Cometa: ubicada en Escobedo y Madero, atendidos por su propietario, el Sr. Martínez.
El Chalet: negocio de telas y ropa para dama.
Casino Michoacano: Ubicado en Emilio Carranza y Madero.
Casa Emilio: Tienda de ropa para caballeros.
Restaurant Al: Lugar donde se reunían políticos y comerciantes del rumbo y donde se cuenta que su verdadero nombre era Alaska, pero que un fuerte viento le arrancó las letras, dejándole solo las dos primeras, sonando novedoso para su dueño y dejándolo así.
Ferretería Arco Iris: Especialista en ventas de pinturas.
Botica Flores: atendida por sus propietarios.
Colegio Chaveznava: característico el cocodrilo disecado que tenían en las puertas del colegio.

Y en cuanto a un aspecto fundamental para el regio se trata: la comida, había puestos de variados y económicos costos:
Doña Panchita: especialidad en flautas
Doña Lucha: preparaba tacos y enchiladas
Doña María: instalada a un lado de la botica Flores, con venta de refrescos.
Todos estos lugares, son referidos por Laura Hernández de Villarreal en el Libro “Historias de Nuestros Barrios”.

El rescate de nuestros espacios es fundamental, debido a ello busco por este medio, evocar aquel pasado donde esta calle tuvo su mayor gloria, en un intento también de revalorar nuestros recuerdos y aquel tiempo mágico en donde este espacio fue considerado un verdadero paseo familiar, confiando en que, en un futuro cercano, pueda recuperar su lejano pasado, esa es mi ilusión…

Y recuerden: mientras más conocemos nuestro pasado, más nos enamoramos de nuestro presente y, con mucha esperanza, podremos recibir nuestro futuro.

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