Incendios forestales en Nuevo León, Parte I

Juan René Hernández Sáenz / Gerente Estatal de la Conafor

Los incendios forestales a menudo los relacionamos con desastres naturales que conllevan a destrucción, sin embargo existe otra versión menos negativa, si tomamos en cuenta que los incendios forman parte de la naturaleza y moldean la diversidad de nuestros ecosistemas.

Cada día en algún lugar del mundo se queman miles de hectáreas de bosques, sabanas, matorrales, áreas del semidesierto, humedales y campos agrícolas. En un año típico se quema a nivel global, un área equivalente a la mitad de la República China, 470 millones de hectáreas, 2.3 veces la superficie de México.

Los incendios son tan antiguos como nuestro planeta. Sólo que con la participación de los humanos, estos se han incrementado y resultado dañinos, que han afectado los diversos ecosistemas naturales existentes, lo cual nos obliga a contrarrestar sus efectos dañinos, a través de una estrategia estatal y nacional para su combate, control y extinción.

El fuego desempeña un papel muy importante en la dinámica de los ecosistemas y dependiendo de las características de estos y las condiciones específicas donde se presente el fuego, este puede contribuir a mantener algunos ecosistemas y por otro lado es capaz de ocasionar daños de gran magnitud en poco tiempo.

Para la población y para los ecosistemas, los incendios pueden ser dañinos o benéficos según donde ocurran.

La protección contra incendios forestales es el conjunto de estrategias y acciones dirigidas a la prevención y control de incendios forestales dañinos.

Cuyo objetivo general es:

Reducir el deterioro de los ecosistemas forestales ocasionado por incendios forestales dañinos.

Continuaremos con este tema el próximo martes.

Contacto:  rene.hernandez@conafor.gob.mx