La Costumbre del Poder

Por Gregorio Ortega Molina

Los motivos por los cuales el INE atraviesa una crisis son sistémicos, de ninguna manera obedecen al comportamiento de los hombres, pues ya se fue Alfredo Cristalinas, pero permanece Marco Antonio Baños Martínez.

Anida en el sistema de cuotas, puesto en práctica con la idea de que la representación partidista en el Consejo del Instituto sería fiel espejo de la democracia, daría cauce a las pasiones que despierta el poder. Se obtuvo lo segundo, y durante corto tiempo lo primero.

El diagnóstico no es mío, pues Ricardo Anaya, coordinador de los diputados federales panistas, exige reconocer que el INE se encuentra en crisis, y pidió trabajar para que el órgano electoral sea un verdadero árbitro imparcial. Por el contrario, César Camacho, presidente del PRI, exhortó a los siete partidos que se levantaron de la mesa a regresar para enfrentar los retos de la elección. Todos regresaron al nido de las prerrogativas, porque son dinero.

Anaya asume lo que es un hecho: la existencia de un problema estructural, orgánico, sistémico; mientras tanto, Camacho lo reduce a la vieja práctica del “chitón pollitos”, y tuvo razón, pues los partidos “rebeldes” acataron la voluntad de uno solo de los organismos políticos representados en el Consejo, pues el PVEM se transformó en el molesto pie de atleta del PRI.

El problema, entonces, es el sistema de partidos, la partidocracia, y Anaya lo asume, pero no lo dice.

También es problema de principios, pues la globalización aspira, intenta y a veces lo logra, sustituir conceptos sociales y políticos, y destruir los valores que para muchos son un estorbo y representan ideas acedas.

“¿El Estado? El Estado no es la patria. Crean la confusión aquellos que se aprovechan de ella. El Estado es nuestra fuerza, de la cual usan y abusan algunos hombres como nosotros, que no valen más que nosotros y que a menudo valen menos… Los partidos piensan por nosotros, su ética quiere por nosotros, su Estado obra por nosotros, su moda y su opinión nos roban hasta el aire que respiramos. La patria ya no es sino una hermosa palabra”.

Es necesario partir de los conceptos del párrafo anterior -parafraseados del legado literario de Romain Rolland- para establecer el diagnóstico del INE y delimitar, ya, el saldo dejado por la situación de guerra civil padecida por la sociedad, tan grave que se convierte en logro nacional e internacional la detención del delincuente más buscado de México, cuando debiera ser tarea normal en las funciones del Estado

Gregorio Ortega Molina

editorialista de almomento.mx