La liberación de los precios de la gasolina en México

Por Daniel Flores Curiel / Economista y Catedrático de la UANL

Durante el año 2017, se llevó a cabo el proceso de liberación del precio de la gasolina. Este cambio es parte de un proceso más amplio: la transición de un sector energético estatal hacia uno de mercado o mixto. Es preciso señalar que la extracción de petróleo, la producción de gasolina y su venta al público, fueron actividades reservadas para el Estado –realizadas por Petróleos Mexicanos (PEMEX)– durante muchos años. No obstante, la iniciativa privada empezó a participar en la venta al menudeo de gasolina –en los inicios de los años noventa– invirtiendo en estaciones de servicio que hasta la fecha operan como franquicias de PEMEX.

Hasta antes de la liberación del precio de la gasolina, las estaciones vendían a un precio regulado por el Gobierno (en particular, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público), quien –para fijar el precio– tomaba en cuenta las condiciones del mercado norteamericano, pero también cuestiones presupuestales y, por supuesto, políticas.

Si uno compara el precio (en pesos) de la gasolina en los Estados Unidos (EU) y México a lo largo de los últimos 10 años encontrará lo siguiente. Primero, los precios en ambos países tuvieron una tendencia creciente muy parecida desde el 2008 hasta el 2013. Segundo, aunque su tendencia es similar, los precios de mercado en EU tienen fluctuaciones hacia arriba y abajo, mientras que el precio regulado en México se desliza lentamente y siempre hacia arriba. Tercero, los precios en EU estuvieron en algunas ocasiones por abajo y en otras por encima del precio en México.

Cuando el precio en EU era más alto que en México, el gobierno registraba un impuesto negativo. Cuando sucedía lo contrario, el impuesto era positivo. Cuarto, desde el año 2013, los precios de mercado en EU dejaron de tener una tendencia creciente. Sin embargo, los precios regulados en México siguieron subiendo hasta inicios de 2017 (cuando ocurrió el “gasolinazo”).

Detrás de esta descripción histórica de los precios en EU y México, se encuentran dos cosas que tenemos que ponderar por separado: la liberación de los precios y la carga fiscal. El precio de mercado de nuestra gasolina es el norteamericano y, de una u otra forma, nuestro precio tenderá a reflejar esa realidad. En este sentido, el cambio de un precio regulado hacia un precio de mercado es un paso en la dirección correcta. Por cierto, el precio de la gasolina en EU es uno relativamente bajo en el mundo (por ejemplo, es más bajo que el registrado en Perú, Brasil, Argentina, Colombia o Costa Rica). Por otra parte, la diferencia que se construyó desde el año 2013 entre nuestro precio (entonces regulado y cada vez más alto) y el precio de mercado en EU (que dejó de subir), dio lugar a una importante carga fiscal. En otras palabras, el alto precio actual de la gasolina en México –comparado con el precio de mercado de EU– no se debe a que importemos gasolina de EU o que el precio en México se haya liberado, sino a que nosotros tenemos impuestos más altos. El tema de los impuestos a la gasolina, por supuesto, merece un análisis aparte.

Contacto: daniel.florescr@uanl.edu.mx