La Navidad sí puede ser un momento de disfrute y alegría

Por Ana Luz García Aldrete / Psicóloga especializada en Terapia de Reconstrucción Experiencial

Amigos lectores, podemos rehuir de otras fechas y festividades, pero de la Navidad parece no haber escapatoria. Cada rincón de la ciudad y cada casa de la colonia se encuentran decorados para tal efecto, en las tiendas hay productos navideños por doquier, escuchas villancicos cuando enciendes la radio, los medios de comunicación parecen no hablar de otra cosa.

En el editorial de la semana pasada comenté como la Navidad puede generarnos angustia, ansiedad o depresión. En esta ocasión, me gustaría más centrarme en las cosas que sí podemos hacer para poder disfrutar más de esta celebración.

Empecemos por entender que ahí donde ponemos nuestra atención, ponemos nuestra energía y ponemos nuestro pensamiento. ¿Alguna vez te ha ocurrido que aquello a lo que prestas atención parece multiplicarse? Entonces, el primer paso sería focalizarnos en lo positivo pensando en todo lo que sí tenemos, y ¡créanme! la lista será larga.

El siguiente paso que yo te propongo, y creo que el más importante, es intentar cuestionar tus creencias. Por ejemplo ¿qué piensas sobre la necesidad de dar regalos a todos?, ¿Piensas que es necesario acudir a las reuniones familiares, sociales y laborales con el mejor ‘look’ y la mejor de tus sonrisas? ¿Piensas que es tu deber asistir a todas esas reuniones?, ¿Piensas que debes decorar de navidad hasta el último rincón de tu casa? ¿Piensas que estas fechas sólo deben pasarse con la familia?, ¡Tenemos tantas creencias alrededor de la navidad!.

Identifica cuál o cuales de ellas te causan más ansiedad e intenta, quizá por primera vez en tu vida, escucharte más a ti mismo(a) y darte cuenta que el mundo ‘no se acaba’ por hacer o dejar de hacer tal o cual cosa.

La Navidad es generadora de estrés porque crea imposiciones. No caigas en ese juego. Nadie te obliga a ir a reuniones indeseables, a comprar regalos costosos, a consumir en exceso o a tener que sentir felicidad, amor y algarabía.

Yo me pregunto ¿no será que la ansiedad que sentimos es porque hemos olvidado el verdadero sentido de la Navidad? ¿Será que nos estamos sintiendo obligados a participar en esta nueva ‘concepción’ navideña que nada tiene que ver con la celebración de antaño? Reflexionemos, amigo lector.

¡Feliz Navidad!

Contacto: psicologiapositiva@gmail.com