La participación de la familia en la escuela

Por Olivia Flores Garza.

La comunicación e interacción de los integrantes de una familia, así como  su solidaridad, generan aprendizajes que  hacen que esta institución se enriquezca y consolide, a la vez que desarrolle la capacidad de adaptarse para participar en una sociedad en continua transformación.  La familia tiene funciones bien definidas y es la primera instancia educadora y socializadora del ser humano, mientras la escuela es una institución con la que se comparte esta responsabilidad.

La participación de las familias en la escuela es necesaria y requerida, por lo que el Consejo Escolar de Participación Social (CEPS) es la instancia en la que se incorpora de manera formal esta colaboración, sin embargo es necesario innovar las formas de participación a fin de dar respuesta a las necesidades y posibilidades de las familias, mientras que éstas deben buscar una mayor comunicación y participación con la escuela. La labor de los padres de familia no puede estar limitada a enviar a sus hijos a la escuela y a proporcionarles los útiles escolares. Desde el primer día de clase, deben conocer el salón donde estarán sus hijos, al docente con el que compartirán todo el ciclo escolar y mostrar su disponibilidad de participación conjunta, de manera presencial o aprovechando las tecnologías de comunicación a las que algunas familias del estado tienen acceso. Por otro lado, la escuela debe evitar que la entrega de evaluaciones y al cobro de aportaciones sean los temas centrales de su vinculación. La escuela debe abrir sus puertas a una participación de manera organizada a través de su proyecto en el CEPS, el cual debe ser planeado y compartido desde el inicio del ciclo escolar.

Algunas estrategias que favorecen esta vinculación se relacionan son:

  • Campañas de convivencia pacífica, ecología, contra las adicciones, educación sexual, entre otros temas importantes para la educación conjunta familia y estudiante en la escuela.
  • Sábados educativos, visitas culturales, lectura en la biblioteca escolar y en el aula, presentación de resultados de proyectos científicos, artísticos, culturales, ecológicos, literarios, históricos,  participación en asambleas, periódicos escolares, ferias educativas, entre otros.

La innovación en estas acciones radica en que todas las propuestas anteriores deben trabajarse de manera conjunta en la familia y la escuela: mientras los estudiantes realizan sus proyectos, los padres los apoyan, se forman en talleres diseñados para ellos en el CEPS o reciben información de la escuela sobre estos mismos temas. Aunado a lo anterior, se diseñan acciones específicas de trabajo conjunto hijo/hija y familia,  lo cual deben realizar y evaluar para compartir el resultado de esta interacción  en la escuela mediante presentaciones, publicaciones escolares, el radio en la escuela a la hora del descanso, o bien, en eventos que involucren a la comunidad educativa, de manera presencial o virtual como correo electrónico, grabación con celular,  mensajes escritos o verbales que se comparten por algún integrante de la familia, entre otros. Este análisis parte de los siguientes indicadores: lo que hicieron, lo que aprendieron de manera conjunta y la forma en la que estos aprendizajes influyen en su vida.

Establecer estrategias innovadoras de comunicación y participación conjunta escuela y familia es necesario para una lograr mejores aprendizajes, una convivencia armónica, ambientes de participación democráticos, incluyentes y de empatía, educando en un trabajo colaborativo y sostenible. Se trata de constituirse en una verdadera comunidad de aprendizaje en donde todos sus integrantes aprenden unos de otros.

Dr. Olivia Flores Garza

Coordinadora de escuelas de la Secretaría de Educación Asociadas a la UNESCO.