La riqueza de México

Por Felipe de Jesús Cantú | Ex candidato a la gubernatura estatal, ex diputado local y federal, y ex alcalde de Monterrey. 

La más común de las frases, en términos de economía, entre los mexicanos, es que estamos en crisis. No importa si nos va bien o no, sino que queremos estar mejor y pretendemos que estamos bien.

¿Pero en verdad como estamos?

México se sitúa entre las economías más grandes del mundo y ha dejado sentir su presencia en los foros internacionales llamados cumbre iberoamericana, la panamericana, la de la OCDE, del TLC de América dl Norte y más reciente por estarse celebrando, la del G20. A todas ellas asiste el presidente de México para dejar un mensaje de lo que Nuestro país quiere de los demás y lo que ofrece a estos.

La visión de México como país es mejor afuera que la que tenemos los mexicanos que vivimos dentro. ¿Por qué será? ¿Acaso se trata de que ellos conocen más que nosotros de lo que aquí ocurre? No lo creo.

La realidad es que somos implacables con nuestros gobiernos y los que los encabezan a tal grado que nos resulta difícil de aceptar cualquier éxito o acierto. Y, aunque es muy probable que sea merecido y bien ganado, como cuando se invita a Donald Trump a visitar la casa presidencial de Los Pinos después de las ofensas vertidas por él contra México y los mexicanos, también es verdad que los números son mejores de lo que nosotros mismos hemos de reconocer.

México es rico en oportunidades que debemos potenciar más allá de lo que el gobierno puede hacer. En la Industria, la agricultura, el turismo, la cultura, la pesca, infraestructura y muchas áreas más, tenemos avances que pueden mejorarse si, pero… ¿Entonces tenemos el vaso medio lleno, o medio vacío? No conozco su respuesta, pero comparto la mía: Tenemos un vaso medio lleno.

Los personajes más ricos de México tienen, entre sus más destacados, a Carlos Slim, Germán Larrea, Alberto Bailleres, Ricardo Salinas, Antonio del Valle y Emilio Azcárraga, quienes se dedican a explotar concesiones del Estado Mexicano y obtienen grandes capitales derivados de esa actividad. ¡Que alguien me niegue que hay dinero en el país!

Si le seguimos con la lista de los más ricos del país, vamos a encontrar a personas que usan concesiones para uso de agua, administración de aeropuertos, permiso de uso de servicios bancarios,  administración de puertos, explotación del uso del agua, teléfonos, pesca, ferrocarriles, entre otras muchas actividades públicas que ejecutan particulares.

Si ellos pueden multiplicar la riqueza, entonces ¿por qué el Gobierno no puede?

Es digno de análisis la gran riqueza del país, porque esta se administra desde la política y a ésta, cada vez menos mexicanos están dispuestos a dedicarle un poco de tiempo. Mientras que nos absorbe tiempo la novela d la noche, el futbol, los chismes de la farándula y los músicos de moda, las decisiones en la política hacen que la riqueza del país cambie de manos o crezca en las manos de los que ya la tienen.

El mexicano que no se mete a la política, está ayudando a que no mejore la economía. Ayuda también a que unos pocos decidan cómo vamos a vivir los demás y a que paguemos la riqueza de los demás.

Soy político y me gusta la política, pero me gustaría que la política tuviera más competencia. Entre más personas participemos, mayor será la representatividad de las decisiones y mejor opción tendremos los electores. ¿Porqué usted no está en la política?