Las familias en la historia de la migración de México a Estados Unidos

Por Víctor Aurelio Zúñiga González

Tomando en cuenta un rasgo distintivo de las migraciones internacionales, se puede hacer un esquemático recorrido histórico por la migración entre México y Estados Unidos.

Un primer periodo (1934-1986) es en el que se consolida el patrón migratorio típico de la migración de México a Estados Unidos.

Durante esta época, la migración fue eminentemente circular, rural, masculina y de adultos jóvenes.

Esta pauta migratoria es, en buena medida, el resultado de la aplicación de políticas explícitas impuestas por el país receptor, particularmente durante el periodo bracero (1942-1964). Al aceptar legalmente a hombres solos, como de hecho se hace actualmente con las visas estadounidenses H2, se garantiza –aunque no siempre- la circularidad.

Los hombres regresarán porque sus familias permanecen en el país de origen. La migración estacional y autorizada de hombres solos para realizar actividades agrícolas está diseñada para evitar la migración definitiva de familias enteras.

Siguiendo esta pauta migratoria, las familias ciertamente se dividían durante el periodo en el que uno o varios miembros masculinos de la familia (padre, hijo) estaban trabajando en Estados Unidos.

La participación de las mujeres en la migración permaneció relativamente baja a lo largo de décadas. A su vez, la estacionalidad de esta migración hacía que los periodos de separación familiar fueran relativamente cortos, por lo que, consecuentemente, se minimizaban las probabilidades de rupturas familiares o debilitamiento de los lazos entre sus miembros.

En segundo periodo se observa a partir de la entrada en vigor de la Immigration Reform and Control Act (IRCA). Diversos estudiosos reconocen que el patrón de migración sin familia perdió paulatinamente su predominio hacia finales de la década de los ochenta y se acentuó a lo largo de los años noventa y los primeros años del presente siglo. Algunos autores consideran inclusive que a partir de 1986 se inauguró una “nueva era de la migración mexicana a Estados Unidos”.

Diversos cambios se gestaron en el patrón migratorio dominante; sin embargo, se resalta uno de ellos: la circularidad se rompió y, por esta razón, el movimiento migratorio del sur al norte empezó a incluir más miembros de la familia (nuclear y, en ocasiones, extensa), de ambos sexos, con la intención de reunirse en Estados Unidos. Ya para el año 2000, el periodo de la migración con familia se había consolidado.

Víctor Aurelio Zúñiga González

Sociólogo e investigador y catedrático de la UDEM