Las monedas de Judas y… Pemex

Por Gloria Analco

No es para dudar que las propias figuras presidenciales que han estado en Los Pinos en el pasado, tanto del PRI como del PAN, se hayan trepado a la ola de mezclar la política con los negocios, y Pemex siempre ha sido la empresa más codiciada, no para servir mejor a los mexicanos, sino para servirse espléndidamente ellos de la paraestatal. Tanto ex funcionarios priistas como panistas han formado o están asesorando empresas que fueron creadas para aprovechar la información privilegiada que poseían y sus contactos políticos al más alto nivel, y explotar para sí el petróleo de los mexicanos, como ya se ha dicho hasta el cansancio sin que opere algún mecanismo para poner las cosas en su lugar.

Pemex tiene más ingresos que las cinco principales firmas que cotizan en el IPC, como América Móvil, Walmart México, Femsa, Alfa y Cemex. Y precisamente ahí fueron a clavar sus dientes ex funcionarios públicos, y se dan el lujo de convertirse en fuertes empresarios -con lo ajeno- en un abrir y cerrar de ojos, violentando las leyes mexicanas. Tal es el caso, por ejemplo, de Luis Ramírez Corzo, ex director general de Pemex, con Vicente Fox,  quien fundó la empresa Pemex and Petroil Production Joint Venture Corpation, en San Antonio, Texas, tras dejar su cargo, y con él están ahora también ex funcionarios de Felipe Calderón. Actualmente preside el Comité Ejecutivo de Oro Negro, una de cuyas filiales recibió de Pemex, en enero de este año, por adjudicación directa, contratos que suman 6 mil 243 millones de pesos, y que vencen hasta 2017, según reveló Indigo Media. Estos contratos se añaden a otros dos con otra filial por valor de 4 mil 657 millones de pesos.

Hay que recordar que Felipe Calderón intentó por todos los medios posibles ir cuánto antes tras el “tesoro escondido” que subyace en el fondo del mar, y para lograrlo insistía en que deberían aceptarse contratos de riesgo y asociaciones con empresas extranjeras que dominan la tecnología. No lo logró, pero el presente gobierno parece que sí. Pemex se situó el año pasado entre las 15 empresas más grandes del mundo, al registrar un valor estimado de 326 mil millones de dólares, según el director Corporativo de Finanzas de la paraestatal, Mario Alberto Beauregard Álvarez.

Son muchos los implicados en una poderosa red de tráfico de influencias operando desde el interior de Pemex y fuera de la empresa, ya como ex funcionarios, pero que han tomado a la paraestatal como una vaca para ordeñar y afianzar su futuro, aunque muchos de ellos estén ya a un paso de la tumba, pero aún así siguen traicionando la confianza de los mexicanos. El diario la Jornada citó el sábado último a algunos de ellos, que tuvieron responsabilidades públicas, y que ahora ensayan su faceta empresarial o supuesta asesoría, dejando tras de sí un México sumido en la miseria. Ese será su legado como funcionarios públicos, además de sus monedas, como Judas. Ahí están algunos nombres: Pedro Aspe, José Andrés de Oteyza, Jesús Reyes Heroles, Juan José Suárez Coppel, Carlos Ruiz Sancristán, Georgina Kessel, etc., y los que están por venir.

Fuente: www.almomento.mx