Los responsables de la contaminación del aire

Por Gerardo Manuel Mejía Velázquez / Ingeniero Químico y Catedrático del ITESM

En estos últimos meses los ciudadanos del área metropolitana de Monterrey (AMM) nos hemos preocupado más por la calidad del aire que respiramos, sobre todo por los altos niveles de partículas menores a 2.5 micrómetros (PM2.5).

Este contaminante afecta la salud de todos sin distinción, además de causar pérdidas de productividad, daño material y afectación a los recursos naturales con los consecuentes impactos económicos.

Es importante tomar decisiones bien fundamentadas para encontrar una solución que lleven a reducir en forma importante la contaminación del aire.

Para lograr esto primeramente debemos contar con buena información de la calidad del aire, por lo que las estaciones de monitoreo de la calidad del aire deben operar completamente. Aunque recientemente se inauguraron otras 3 estaciones de monitoreo, lamentablemente varias estaciones han dejado de medir PM2.5 y otros contaminantes, lo que nos lleva a tener incertidumbre en los niveles de contaminación que actualmente tenemos y en su evolución en todo el AMM.

Solo con mediciones continuas y confiables podremos afirmar si estamos mejorando o empeorando.

Pero, ¿quién contamina? La información de las estaciones de monitoreo del SIMA no nos indican quién contamina y en qué proporción. Estudios de la composición química del PM2.5 nos indican que hay varias fuentes que contribuyen en los niveles de este contaminante en el aire del AMM.

Los mismos estudios muestran que una parte de la masa del PM2.5 es emitido directamente por la fuente y más de la mitad es secundario, esto es, contaminantes que son emitidos como gases por diferentes reacciones químicas pasan a formar parte de las partículas en el aire.

Entre las fuentes más importantes se encuentran las que emiten óxidos de azufre, como son la refinería de Cadereyta y las industrias y vehículos que consumen combustibles con azufre. También se encuentran las fuentes que emiten óxidos de nitrógeno, proveniente de procesos de combustión a altas temperaturas de los vehículos y de algunas industrias, así como el amoníaco, el cual se produce como subproducto indeseable del convertidor catalítico de los autos. Asimismo, se encuentra el carbón negro, que es un producto de combustión incompleta y compuestos orgánicos volátiles que resultan de emisiones sin controlar de vapores de combustibles y solventes. En menor cantidad se encuentra material de la corteza terrestre, el cual puede provenir de pedreras, limpieza de terrenos para el desarrollo urbano y erosión del viento, así como pequeñas fracciones de sales y metales de la industria.

Sin embargo, ¿quiénes son los responsables? Las fuentes que contaminan producen bienes y servicios que demandamos, por lo que solo satisfacen una necesidad de la sociedad. Aún más, el crecimiento poblacional y económico causan una mayor demanda de energía, la cual, si se obtiene de combustibles fósiles, producirá mayor contaminación.

Estas son las verdaderas causas del problema, y aunque los avances tecnológicos nos ayudan a reducir emisiones, como son la introducción de vehículos eléctricos y el uso de energías renovables en las diferentes actividades humanas, no podemos esperar que suceda en el corto y mediano plazo, al ser cambios que ocurrirán en el largo plazo. Nuestro estilo de vida nos hace a todos responsables del problema que enfrentamos, ¿podemos hacer algo para cambiar y vivir con menor demanda de energía?

Contacto: gmejia@itesm.mx