Ludopatía en la vejez

Por Sonia González Quintana / Delegada Estatal del INAPM

La ludopatía fue incluida como un trastorno patológico en el año de 1980, este trastorno consiste en una urgencia o adicción mental de la persona hacia un deseo incontrolable por los juegos de azar, esto se inició en el año 1930, ante la necesidad de entretenimiento, de ahí surgieron los establecimientos llamados casinos.

La ludopatía siempre ha sido una adicción vinculada en especial con la población adulta, recientes estudios indican que la prevalencia de juego patológico en mayores de 60 años aumentará, porque son el nuevo eje de este problema.

En la actualidad no hay cifras exactas como para determinar que ya exista como un grave problema de este segmento de población, digamos que podía asignársele el status de prevalencia ya que, de manera personal, me he colado en estos establecimientos y he constatado que de cada 10 personas que entran a estos lugares 5 o 6 son adultos mayores, pero, sin poder aseverar que todos ellos sean ludópatas.

Las experiencias vitales propias de la etapa de la vejez, como la jubilación, la pérdida de la pareja, el distanciamiento o una distante relación con los hijos, entre otros, son los factores de riesgo para sufrir este trastorno en las personas de edad avanzada, y lo preocupante es que muchos de ellos pierden todo el patrimonio y los ahorros producto de años de trabajo y de su jubilación.

Si bien el Bingo, la lotería y los juegos de azar son benéficos para ejercitar la memoria, mantener su lucidez y entusiasmo, estas actividades se tienen que reorientar a un rubro totalmente social y de entretenimiento, es decir, crear espacios públicos como clubes del adulto mayor, en donde haya juegos de azar, pero que no se juegue con dinero, ya que las motivaciones que llevan a jugar al adulto mayor, son la búsqueda de entretenimiento y distracción , más que ganar dinero, que eso es lo que menos pasa en un casino.

En México todavía no se presenta con tanta frecuencia las tendencias de ludopatía, pero es un caso que debe de empezar a preocuparnos, tenemos que lograr establecer este trastorno como peligroso, ya que es una bomba de tiempo silenciosa, que no se ve hasta que se ha perdido todo.

Termino con una frase para meditar:
“La vejez no es motivo de pesar para el hombre, el pesar aflige a aquel que ha envejecido sin vivir”

Contacto: soniagonzalezquintana@gmail.com