Maternidad ¿de alto rendimiento?

Por Clara Villarreal, Conferencista y Experta en Imagen y Protocolo

Interminables rondas de lactancia y cambio de pañales, pocas horas de sueño y menos sexo, y la disyuntiva de continuar trabajando o dedicarse en exclusiva al cuidado de los hijos. La maternidad es una tarea de alto rendimiento pero ¿necesariamente tiene que ser así?

“Mamá” es una de las primeras palabras que pronuncia el ser humano. Sin embargo, “ser mamá” es una tarea que pone duras exigencias en las mujeres y una tiene qué saber en qué medida cederá a las expectativas principalmente en tres temas: alimentación, sueño y tiempo.

Lactancia materna

Es bien sabido que la lactancia materna tiene muchos beneficios tanto para la madre como para el bebé. Sin embargo, brindar una lactancia materna exclusiva a libre demanda durante seis meses, como recomiendan la mayoría de los pediatras y el sector salud público mexicano, es una tarea titánica para cualquier mamá y casi heroica para quienes, además, trabajan.

Conozco a algunas mujeres terriblemente agotadas que apenas han conseguido pegar los ojos durante la noche por estar alimentando y aseando a sus hijos. Y otras, verdaderamente exhaustas y presionadas con esquemas laborales rígidos que han tenido que alimentar a sus hijos en baños de oficinas poco aseadas, debajo de sus escritorios o hasta dentro de un clóset.

Encima de los hombros de la mamá cae una enorme presión: ¿debe continuar la lactancia a costa de todo o no es tan malo apoyarse en la fórmula láctea?

El lugar para dormir

Últimamente se ha puesto de moda el “colecho”, esto es que hijos y padres compartan la misma cama. Si bien los críos duermen mejor y, en consecuencia, papá y mamá también descansan deliciosamente, el pequeño intruso sin querer sabotea la relación amorosa de sus padres. Con una criatura en medio de papá y mamá, ¿en qué momento podrán disfrutar de su sexualidad como pareja?

Aquí vale la pena hacerse preguntas como: ¿Cuándo deben dormir los niños en su propia cuna? O incluso algunas más duras como: ¿Será más bien que hay mujeres que “usan” al bebé como pretexto para evitar la relación sexual?

Tiempo

La típica disyuntiva de continuar trabajando o dedicarse de tiempo completo a los hijos es un fantasma que tortura las mentes de muchas madres. Siempre habrá algo de culpa al dejar a los hijos al cuidado de un extraño, la abuela o la guardería.

Sin embargo, los hijos demandan mucho cuánto más pequeños son y conforme van creciendo sus necesidades cambian y se puede decir que hasta disminuyen. Por el contrario, retirarse de la escena laboral, puede tener un impacto económico significativo en la economía familiar e intentar un retorno años más tarde no es tan sencillo.

Por otra parte, la mamá que se queda en casa, ¿hornea galletas todas las tardes? ¿O más bien, podríamos hablar de crear momentos de valor aunque sean solo algunas horas?

En cualquiera de estos escenarios van a sobrar las opiniones de expertos, de abuelas, tías y amigas. Sin embargo, lo más importante es vivir una maternidad en la que se tomen decisiones conscientemente. Al final, la mejor decisión es aquella con que la mamá se sienta más satisfecha.

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