Matrimonio Infantil

Por Karina Barrón / Diputada Local Independiente

México ocupa el quinto lugar en matrimonio de niñas, niños y adolescentes en América Latina, según un estudio del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

Lo anterior, implica una grave violación de los derechos de niñas, niños y adolescentes, ya que impide su sano desarrollo y la capacidad de decidir un futuro por sí mismos. Las niñas casadas tienen pocas probabilidades de asistir a la escuela, con frecuencia se las trata como mujeres adultas y generalmente deben cargar con funciones y responsabilidades, sin importar su edad.

En el año 2013, un estudio realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) demuestra que México cuenta con una población de 19.8 millones de niñas y adolescentes menores de 18 años, casados de esa cifra, 4.5 millones (23%) de niñas se encontraban casadas al cumplir la mayoría de edad. Es decir, que casi un cuarto de las niñas mexicanas cumple la mayoría de edad tras haber contraído matrimonio.

Por otro lado, el embarazo en la adolescencia es una de las causas y consecuencias más peligrosas del matrimonio infantil, ya que pone en riesgo tanto la salud de la madre, como del bebé a diferencia de una mujer mayor de 20 años. Las entidades con mayor incidencia en embarazos adolescentes son: Guerrero, Nuevo León, Chiapas, Coahuila, Durango, Tabasco, Sonora, Tlaxcala, Baja California, Colima, Querétaro y Yucatán.

Para proteger a nuestras niñas y niños debemos adoptar todas las medidas legislativas, sociales y educativas apropiadas, entre ellas, la reforma del Código Civil para el Estado de Nuevo León, para establecer como edad mínima de los jóvenes para contraer matrimonio legalmente la de 18 años, con lo cual se daría cumplimiento a la Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes que ordena a las entidades federativas, a establecerla.