No se pasen de la rayita

Por Alan García García

El día de hoy miércoles al parecer las bancadas del PRI y PAN y el pseudo-Independiente Luis David Ortiz (es una ofensa llamarse Independiente cuando está a las órdenes del PRI) podrían dar la noticia de que ya llegaron a un concenso en la Ley Electoral para el estado en donde vienen establecidas las candidaturas independientes. No se ría, aún no acabo.

A los partidos chicos no los invitaron a la reunión para ponerse de acuerdo en este tema, el mensaje de fondo lo sabremos más adelante, tal vez están tramando alguna diablura contra PRD, PT y Panal.

En los documentos preliminares ninguna de las bancadas establecen los porcentajes de firmas requeridas para que un ciudadano sin partido pueda registrarse para ser votado. Lo van a dejar para el último, en el último día para cerrar la puerta, y salir corriendo. Ya va entendiendo

Le pongo un ejemplo: en Saltillo, Coahuila, Luis Alberto Zavala Díaz, un activista de la organización Ciudadanos por Coahuila, un ciudadano sin partido, mediante una orden de la corte obligó que se le pudiera registrar como candidato independiente.

Lamentablemente el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Coahuila le negó el registro el domingo pasado, bajo el argumento de que no consiguió juntar el número de firmas necesarias, esto era el 1% del listado nominal al que pretendía contender como diputado local para el distrito 3. El plazo para juntar las firmas: Una semana.

Si esto sucediera en Nuevo León, por ejemplo en el distrito 16, se tienen aproximadamente 268 mil 714 ciudadanos en el listado nominal, es decir, con el 1% se requerirían 2 mil 687 firmas para contender como diputado local para ese distrito.

Si el plazo es una semana, es decir, 7 días naturales, se requiere juntar 384 firmas por día. Trabajando solo por 12 horas al día, estamos hablando de que se requieren 32 firmas por hora, osea, obtener una firma cada dos minutos, máximo. A esto sumarle que se requiere anotar el nombre completo y número de la credencial de elector.

Imagínese si a los ilustres diputados se les ocurre que además se presente copia de la credencial, copia del comprobante de domicilio, y factura del refrigerador. Además te podrían descalificar si algún documento o dato está mal, o alguna firma se brincó la rayita.

Si piden el 2% ya mejor ni hablamos. Ponen reglas que al final son candados para que nadie, pero nadie, pueda entrar.

Las muestras que nos han dado los actuales diputados locales es que no están para trabajar a favor de los ciudadanos. Como ya sabemos solo lo hacen obedeciendo a sus intereses partidistas y personales.

Y si le llega el chisme de que el diputado Luis David Ortiz esta trabajando sin partido, que renunció al PAN para aliarse con los del PRI, y darle a éstos la mayoría en el Congreso, y además se hace llamar “independiente” (ahora si, suelte la carcajada), no se deje engañar, él no está impulsando nada a favor de los ciudadanos, al menos es lo que nos ha demostrado en estos días desde que tiene nuevos amigos tricolores.

Ninguno de los curulecos diputados trabaja para nosotros, pero eso sí, nosotros sí trabajamos para pagar impuestos y que ellos puedan vivir bien, y hasta dormir bien, como el diputado local Pepe Maíz que se quedó dormido en plena sesión del Congreso esta semana que pasó.

Dulces sueños.

 

Lic. Alan García

@AlanGarciaMX

Licenciado en Informática Administrativa, con postgrado en informática / Activista y consejero de Evolución Mexicana.