Ventajas y beneficios de tener un adulto mayor en casa

Por Sonia González Quintana, Delegada de Inapam  

Tener un adulto mayor en casa, puede ser más interesante y productivo de lo que nos imaginamos.

Culturalmente, nos impusieron la creencia que una persona mayor, ya sea el abuelo o la abuela, representan una carga económica y nos absorben tiempo al atenderlos y cuidarlos.

Sin embargo, si modificamos la percepción, respecto a ellos y logramos convertir esa carga, o incluso estorbo en un capital humano, aliado, que nos ayuda a lograr nuestros objetivos laborales, sociales y familiares, empezaremos a valorarlos y lo más extraordinario, mejoraremos su calidad de vida porque se sentirán útiles y nosotros elevaremos nuestro propio autoestima. Seremos más productivos por consiguiente, tendremos más y mejor bienestar personal y familiar.

En mi experiencia y trayectoria en el Instituto Nacional para los Adultos Mayores (Inapam-Nuevo León) aprendí que nuestros familiares, personas mayores, son una biblioteca viva que acumulan un acervo de experiencias que podemos disponer a nuestro favor, logrando un desarrollo humano y familiar sustentable.

Quiero compartir con ustedes estos aprendizajes, esperando les sea de utilidad.

Tarde que temprano todos tendremos un adulto mayor en nuestro hogar.

  1. Diálogo. Siempre es de sabios tener una opinión diferenciada, de alguien mucho mayor que nosotros, de tu esposa o esposo o amistades. Compártele con humildad, sin soberbia, tus inquietudes, preocupaciones; nada pierdes escucharlos antes de tomar una decisión.

El diálogo con un adulto mayor, permite ampliar el contexto de las realidades socio, económicas y culturales.

  1. Confianza. Muchas ocasiones, lo que se deteriora es la piel, lo físico, más no la capacidad intelectual. Hay personas longevas brillantes, que no pierden memoria. Encargarles pendientes, que realicen llamadas telefónicas. Enséñales a utilizar la computadora, las redes sociales. Motivalos, diles que si pueden; si logras capitalizar esas capacidades, se convertirá en un aliado que te ayudará a liberar pendientes durante el día .
  2. Activismo . El ocio, la pereza y la pasividad se transforman en enfermedades. Se preventivo y elabora un plan de actividades para los adultos mayores que tienes en el hogar, según sus capacidades. Esta actitud te va ahorrar mucho dinero y por el contrario, simplificará tu jornada laboral o familiar.

Está comprobado que más del 30% de las enfermedades, se remedian con actitud, es cuestión de auto estima.

  1. Socialización. La soledad es pariente de la depresión. Evita que el adulto mayor permanezca mucho tiempo solitario. Contacta a familiares, amistades y vecinos y elabora una agenda de visitas. La conversación, la interacción y el contacto físico con otras personas, nutre el espíritu de nuestras personas adultas mayores.

El que socialice, estimula capacidades motoras y cognitivas que despiertan el interés por vivir. Y esta condición, contagia el núcleo familiar.

Finalmente, si un adulto mayor esta bien, nosotros también lo estaremos. De ahí la importancia de convertir esa carga, en un capital humano aliado que sigue produciendo y contribuyendo al desarrollo personal, familiar y social.

Contacto: soniagonzalezquintana@gmail.com