Violencia en los Estadios

Por Gabriel Tláloc Cantú / Diputado Local PRI

El fútbol es el deporte más visto y practicado en nuestro país, sin distinción de género, edad o condición social, debemos entender este deporte como un medio para fomentar la cultura física, promover los valores personales y un lugar de esparcimiento y convivencia social. Afortunada o desafortunadamente Nuevo León cuenta con dos grandes equipos y aficiones considerados por mucha gente como “las mejores aficiones de México… para los golpes”.

Lamentablemente no hemos sabido entender las emociones de un partido de fútbol, y nos dejamos llevar por la pasión mal enfocada, derivado de varios factores como lo son: estrés, problemas personales, exceso de alcohol, la incitación de los medios de comunicación provocando odio, violencia e insultos entre ambas aficiones, pero la decisión es y siempre será del individuo, quien decide agredir a otra persona solo por no pensar igual que él solo se puede catalogar como un desequilibrado mental.

Nuestras aficiones regiomontanas vergonzosamente se han visto involucradas en violencia tanto dentro de los estadios como fuera de ellos, los incidentes más recientes son el 30 de noviembre del 2014 aficionados del Atlas del Guadalajara encaran a jugadores de Rayados metiéndose a la cancha, lo que provoco que los aficionados del Monterrey respondieran las agresiones, los disturbios continuaron a las afuera del estadio; el 23 de abril del 2016, se suscitó una riña entre aficionados de Tigres y del Santos en el Estadio Corona con un saldo de 22 personas detenidas, 15 de ellas originarias de Nuevo León; el 17 de febrero del 2017, en un partido entre Tigres contra Veracruz, en la ciudad de Veracruz aficionados de este equipo agredieron a los seguidores de Tigres; y la más reciente el pasado sábado 13 de mayo, en el estadio de Rayados, al término del partido de los cuartos de final, aficionados del Monterrey agredieron a los seguidores de tigres dentro y fuera del inmueble, desatados por la irá y pasión de la eliminación del equipo local.

Si bien existen varias interrogantes si la solución para evitar que vuelvan a ocurrir estos lamentables sucesos, son controlar o dejar de vender cerveza, buscar mayores sanciones a quienes cometan el delito de violencia en los eventos deportivos o implementar operativos de seguridad más efectivos, debemos hacer una reflexión como sociedad, que valores estamos dejando a nuestros hijos, porque la violencia e intolerancia han sobrepasado al respeto y la convivencia sana, porque hemos permitido que la pasión y el exceso de alcohol nos lleve a realizar actos deplorables y cobardes.