Vivan nuestros héroes

Por Sandrine Molinard

Nací de una raza triste,

de un país sin unidad

ni ideal ni patriotismo;

mi optimismo

a pesar de los pesares,

obstinación en querer,

con todos mis anhelares,

un México que ha de ser,

a pesar de los pesares,

y que yo ya no he de ver…

Amado Nervo, Mi México
Millones de personas saldrán a la calle a “dar el grito”, como cada año. Mientras las mayorías irán a gritar “Viva México” en un zócalo del país, agitando su bandera “Made in China”, algunos “privilegiados” viajarán a Las Vegas para acudir al concierto de algún artista mexicano con residencia en los Estados Unidos, aprovechando así la oportunidad de escaparse del país. No faltarán los políticos que griten “Viva México” desde el balcón de algún palacio municipal de este hermoso país, a sabiendas de todo lo que se robaron del erario público.

Magistralmente descrito por Octavio Paz en El Laberinto de la Soledad, la tradición del “Grito” exalta una vez al año un sentimiento entre muchos mexicanos, que parece caer en el olvido con la resaca del día siguiente. Sin embargo, Paz lo describía también como una catarsis colectiva, esta oportunidad una vez al año de exorcizar nuestros demonios colectivos. ¿Un festejo para canalizar esta violencia latente, esta frustración permanente?

Amar a su país, es un ejercicio difícil, como cualquier relación amorosa. A veces, uno siente frustración, rencor, incluso odio. ¿Quién no ha sentido a veces la ingratitud de su Patria, a pesar del puntual pago de sus impuestos, del estricto apego a las leyes, y del ejercicio consciente de su ciudadanía? ¿Quién no se siente a veces frustrado de levantarse a diario a ganarse con el sudor de su frente el salario, cuando otros se aprovechan de sus compadrazgos para servirse con la cuchara grande de los presupuestos públicos?

Estoy convencida que la belleza y grandeza de México, reside en su gente maravillosa, generosa, y trabajadora. Hay millones de héroes patrióticos que día con día, a pesar de los muchos ejemplos de “ciudadanos” perversos y podridos, prefieren honrar a su Patria, y salir a ganarse la vida de modo honesto en vez de escoger el camino fácil de la ilegalidad. Millones que prefieren respetar las leyes, y acordarse de la célebre frase de Benito Juárez: “Que el pueblo y el gobierno respeten los derechos de todos. Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.”

En nuestra ciudad, convivo a diario con varios de estos héroes. Que además de ser ciudadanos ejemplares, son personas extraordinarias. Muchos de ellos trabajan en una asociación civil, dedicándose a mejorar nuestra comunidad. Desde aquellos que trabajan con los internos en los penales, buscando que tengan acceso a un juicio, o derecho a la reinserción social, hasta aquellos que luchan por dejar a nuestros nietos un medio ambiente preservado. Juntas de vecino que promueve la convivencia en sus entornos, asociaciones de padres de familia preocupados por la calidad de la educación que reciben sus hijos. Colectivos que crean una ciudad más amable, equitativa, humana. Todos tienen algo en común: aportan grandes cantidades de su tiempo por el Bien de México.

Si va a gritar “Viva México” este año, acuérdese de gritar “Vivan nuestros héroes”, los de hoy, los que decidieron andar por el camino recto de la Ley, del amor al prójimo, y del verdadero Amor a su Patria. Todos estos mexicanos son los que explican la actual grandeza y belleza de este país.

Lic. Sandrine Molinard

Directora del Consejo Cívico