De candidatos, y …se verán cosas peores

Por Sergio Chapa / Catedrático de la Facultad Libre de Derecho de Monterrey

Monterrey.- La consigna Bíblica de que “se verán cosas peores…”, quizá nos la podríamos imaginar tratándose de políticos y en especial de nuestros candidatos a la Presidencia de la República; cada votación similar, pensamos que ya no puede haber otro peor, y el transcurso del tiempo nos dice que el último todavía resultó peor que el anterior; que acaso México no merece a alguien comprometido, que cumpla sus promesas, o mejor aun “menos peor”; sin embargo, en mi reflexión ya no podemos culpar a los políticos; en este momento a poco más de treinta días de las votaciones; la responsabilidad es nuestra al votar, luego saber exigir quede quien quede.

Entonces ¿por quién votar?; debemos de votar por quien mejor nos parezca, una vez reflexionado sus propuestas, sus antecedentes, pero sobre todo debemos de votar por quien ofrezca mejor solución a los problemas que actualmente aqueja México. Ciertamente el abstencionismo no ayuda en nada, ni a nadie. Creo que es un deber cívico pero sobre todo un acto de conciencia tomarnos unos minutos y pensar en los problemas que agobian a México y quien desde el Ejecutivo Federal pueda resolverlos; además aprender que si no llegara a cumplir, demandárselo.

Anaya, con tan solo 39 años de edad, Abogado con Maestría en Derecho Fiscal y Doctorado en Ciencias Políticas y Sociales, su pensamiento se centra en la participación ciudadana; logró en Acción Nacional lo que muchos creían imposible, una coalición entre derecha e izquierda, aunque al mismo tiempo provocó ciertas rupturas entre los miembros fuertes de su Partido; eso nos habla de que es buen concertador. Sus promesas son amplias, poco objetivas y casi inverosímiles, denota un individuo muy ambicioso y poco consiente de la realidad; su propuesta de juventud lo hace participativo, sin embargo como bien se apunta por ahí, “la juventud es un mal que solo se quita con los años” y no creo que al buen amigo Anaya haya terminado de aliviarse.

Margarita y el famoso “Bronco”, creo que si tuvieran vergüenza, no gastarían tanto dinero y tiempo de nosotros los mexicanos, en hacerse culto a su ya tan desprestigiada personalidad; ambos tuvieron oportunidad de realizar actos que sin duda los hubieran puesto en lo más alto de las encuestas y preferencias; sin embargo, esos momentos los desperdiciaron, y se quedaron con “el voy a hacer”, en lugar de haber demostrado lo que “ya hubieran hecho”, o pudieron haber hecho en su momento; ahora ya es demasiado tarde, no convencen. Juegan a perder, para que en lo personal ganen. En la próxima los otros, persuadidos de que “se verán cosas peores”

Contacto: chapaser@hotmail.com