Al momento

Las otras candidaturas independientes

Samuel Hiram Ramírez Mejía / Maestro de Derecho y Ciencias Sociales de la UDEM

Hasta ahora nos hemos centrado en las personas aspirantes a la candidatura independiente a la Presidencia, particularmente en los cinco primeros lugares en la carrera por la obtención del respaldo ciudadano, en orden del porcentaje de apoyos hasta esta semana: “El Bronco”, Margarita Zavala, Armando Ríos Pitter, Pedro Ferriz de Con y “Marichuy”. Sin embago, en esta ocasión me centraré en “las otras candidaturas independientes”.

Me refiero, en primer término, a Pedro Kumamoto, quien aspira a representar por la vía independiente a su estado, Jalisco. Como todos recuerdan, Kumamoto fue en 2015 el primer candidato independiente electo al Congreso del Estado de Jalisco, con una votación cercana al cuarenta por ciento; además, se le reconoce como el autor de la iniciativa #SinVotoNoHayDinero.

Parece lógico, entonces, que Kumamoto busque por la vía independiente ser senador por su estado; no obstante, me pregunto, ¿no habría sido aún más lógico y deseable que buscase, por la vía independiente, ser reelecto al Congreso Local y con ello continuar su labor tanto legislativa como de control de los poderes? ¿Por qué es mejor el Senado que la reelección al Congreso Local para Kumamoto? Por cierto, a la fecha, lleva un 43 por ciento de avance en la recopilación de los 115 mil apoyos ciudadanos que requiere.

Algo semejante se le podría preguntar, en Nuevo León, a Ángel Barroso: ¿Por qué prefiere ser candidato independiente al Congreso de la Unión, por el Distrito Electoral Federal número 8, antes que intentar ser reelecto, ahora por la vía independiente, al Congreso del Estado por el Décimo Cuarto distrito local? ¿Por qué prefiere recabar 5,817 apoyos ciudadanos para ser independiente a la diputación federal, antes que recopilar 1,228 respaldos ciudadanos para ser reelecto como independiente a una diputación local? Debe decirse, Ángel Barroso fue el primer aspirante en haber sobrepasado el 100 por ciento de los apoyos ciudadanos necesarios; de hecho, hasta esta semana llevaba prácticamente un 150 por ciento de avance, muy por arriba del mínimo necesario.

Por último, resalto el caso de dos aspirantes a ser independientes a cargos federales por Nuevo León: Raúl González, quien aspira a ser Senador Independiente (con 47 por ciento de avance) y Yamilett Orduña Saide, aspirante a ser Diputada Independiente por el Distrito 7 (con un 111 por ciento de avance). ¿Qué tienen en común estas personas? Nada más que ambas han colaborado en la actual administración del Gobernador Jaime Rodríguez: Raúl González en el Instituto del Deporte y Yamilett Orduña en el Instituto de las Mujeres.

En conclusión, me parece que estos ejemplos de aspirantes a ser electos por la vía independiente a algún cargo federal, evidencian que la institución de las candidaturas independientes está siendo utilizada, aun por personas auténticas como Kumamoto, como el camino “tradicional” de hacer carrera política.

Los dos primeros ejemplos, porque a pesar de tener la viabilidad jurídica y política de ser reelectos al Congreso de su estado, prefieren mejor “escalar” a otro puesto electivo, ahora de índole federal; mientras que los últimos representan el caso típico de brincar de un cargo de designación en alguna administración a intentar ser electos a un puesto de elección popular.
Sé que es perfectamente legítimo hacer una u otra cosa, pero…, ¿acaso no esperaban Ustedes una lógica política diferente de quienes aspiran a ser independientes y pretenden recibir nuestro voto en julio de 2018?

 

Contacto: samuel.ramirez@udem.edu