Mensaje de año nuevo 2017

Por Rogelio Cabrera López/Arzobispo de Monterrey 

​“Todas las cosas vinieron a la existencia por él y sin él nada empezó de cuanto existe”.  Jn 1, 2

En el nombre del Señor iniciamos nuestro peregrinar en este nuevo año, confiando plenamente en que Él siempre estará con nosotros (Cf. Mt 28, 20).

Agradezco a Dios el que me conceda la bendición de vivir y compartir la fe en esta amada Arquidiócesis de Monterrey, y a ustedes por permitirme ser un hermano con el que comparten sus alegrías y sus penas. Gracias por darme la oportunidad de ser su pastor. 

Sigamos caminando, confiadamente, de la mano del Señor, haciendo siempre su voluntad, esforzándonos por vivir auténticamente nuestro compromiso como cristianos, buscando el bien de todos, especialmente de los hermanos más alejados y necesitados.

Somos concientes que, por diversas circunstancias que todos conocemos, el 2017 presenta un panorama complicado, pero no debemos olvidar que el esfuerzo y la tenacidad que siempre han caracterizado a este noble pueblo, serán un bastión que nos ayudarán a encontrar la solución y poder salir nuevamente adelante, demostrando que la adversidad es solo un momento en la vida que nos permite darnos cuenta de los muchos talentos que tenemos y debemos aprovechar, y que no hay nada que pueda impedirnos el sano progreso para nuestra vida y la de nuestros seres queridos.

Les invito a que recurramos confiadamente al auxilio materno de la Virgen María, nuestra Señora del Roble, quien desde siempre ha custodiado amorosamente el caminar de los fieles de esta Arquidiócesis.

Pido a Dios les bendiga y les proteja, haga resplandecer su rostro sobre ustedes y les conceda su favor. Que el Señor les mire con benevolencia y les conceda la paz (Cf. Núm 6, 22-27) 

¡Feliz año 2017!