Radiografía del delito electoral

Por Gilberto de Hoyos Koloffon / Fiscal Especializado en Delitos Electorales

Un delito es todo acto u omisión contrario a las leyes y sancionados penalmente en ellas.

Por su parte, los delitos electorales son aquellas acciones u omisiones que lesionan o ponen en peligro el adecuado desarrollo del proceso electoral, y que atentan contra las características del voto, que debe ser universal, libre, directo, personal, secreto e intransferible; dichos ilícitos pueden ser cometidos por cualquier persona, ya sean funcionarios electorales, partidos políticos, precandidatos, candidatos, servidores públicos y hasta ministros de culto religioso.

El catálogo de delitos que la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales en Nuevo León se encarga de investigar y perseguir en miras de proteger el voto ciudadano está definido en la Ley General en Materia de Delitos Electorales; entre los más comunes destacan:

a) Hacer proselitismo o presionar a los electores el día de la jornada electoral en el interior de las casillas o en el lugar en que se encuentren formados, con el fin de orientar el sentido de su voto o para que se abstengan de emitirlo.

b) Solicitar votos a cambio de paga, promesa de dinero u otra contraprestación.

c) Organizar la reunión o el transporte de votantes el día de la jornada electoral, con la finalidad de influir en el sentido del voto.

d) Obstaculizar o interferir en el desarrollo normal de las votaciones.

e) Impedir, sin causa legalmente justificada, la instalación o clausura de una casilla.

Una vez investigada y determinada la existencia de un delito electoral, la Fiscalía encausa a los imputados ante un juez, quien es la autoridad facultada para interponer las sanciones, que dependiendo del acusado y de la irregularidad cometida, variarán de entre 10 y 500 días de multa, y de seis meses a 6 años de prisión. En el caso de servidores públicos, se suma una agravante que los castiga hasta con 9 años de cárcel.

En tanto, las infracciones administrativas electorales son conductas que contravienen las disposiciones de la Ley Electoral para el Estado o de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, como puede ser el desacato a las reglas de propaganda electoral o actos anticipados de campaña y precampaña. A diferencia de los delitos electorales, éstas no se sancionan con prisión.

Para evitar que un delito electoral quede impune es necesaria la denuncia, por eso el exhorto constante de la Fiscalía para que los ciudadanos sean vigilantes de su entorno, para que denuncien y contribuyan así al fortalecimiento de la protección del voto y la legalidad.

 

Contacto: gilberto.dehoyos@fiscalianl.gob.mx