Si quieres resultados distintos…

Por Sheila Ferniza / Asociación Pueblo Bicicletero

Sales del trabajo, tarde otra vez. No quieres ni imaginar el tráfico que habrá en Gonzalitos cuando llegues; bueno, tal vez con lo tarde que saliste ya no esté tan mal. A quién engañas, parece que ya no importa la hora, siempre hay tráfico. Llegas a tu casa, mucho más tarde de lo que pensabas, esperabas ver a tus hijos que por supuesto ya están dormidos. Te vas también a la cama, sintiendo un poco de consuelo porque ya van a ser las elecciones y visualizas esos viaductos, calles nuevas, túneles y carriles que proponen los candidatos y prometen que resolverán el grave problema de movilidad que hay en la ciudad.

Desafortunadamente, aunque en el discurso todos proponen un cambio y una solución, la verdad es que las propuestas son más de lo mismo. Y seamos realistas, llevamos años ampliando avenidas, construyendo pasos a desnivel por arriba y por debajo de las calles, quitando espacios peatonales y edificios para aumentar los carriles y la situación no mejora. ¿Qué nos hace creer que seguir por el mismo camino nos llevará a un destino distinto?

Uno de los tres principales problemas de movilidad para la población del Área Metropolitana de Monterrey es la mala calidad de la infraestructura vial1: las condiciones en las que está el asfalto, la pintura de los carriles y pasos peatonales, así como los semáforos, iluminación y letreros de alto. Y no es problema menor, si no se cuenta con las condiciones adecuadas, las calles no son seguras para los automovilistas y mucho menos para los peatones, los ciclistas y las personas que usan el transporte público. Si las autoridades no son capaces de dar mantenimiento a todas esas calles que ya tenemos, ¿cómo esperamos que mantengan todos esos kilómetros adicionales que proponen? Quizá sería más inteligente aprovechar esos espacios de forma más eficiente.

En el urbanismo se dice que obtienes lo que diseñas, y mientras sigamos diseñando y construyendo infraestructura exclusivamente para los automóviles, naturalmente seguiremos teniendo calles llenas de automóviles; el auto es el medio de transporte que más espacio ocupa, que más contamina y que más personas mata en hechos viales, pero mientras lo sigamos ofertando como la opción más rápida, más barata y más conveniente, la demanda de automovilistas seguirá creciendo. Todas las personas pagamos por la infraestructura de la ciudad, aunque solo la mitad que se mueve en auto pueda usarla y eso no es justo. Año tras año vemos cómo los recursos destinados a proyectos de movilidad se van a pavimentación e infraestructura vehicular, reduciendo a cantidades marginales o nulas la inversión en transporte público, infraestructura ciclista y peatonal.

Imagina que no tuvieras que estar en el tráfico a vuelta de rueda más de dos horas diarias, pero no porque puedes ir a toda velocidad en tu auto sino porque tienes otras opciones para moverte que te convienen más. La principal razón por la que la población dice no utilizar el transporte público es porque tarda más tiempo que el transporte privado1. Imagina que fuera al revés, que en todos esos trayectos largos llegaras más rápido y con seguridad en transporte público y que esos recorridos cortos al cine o a la tienda de la esquina los pudieras hacer caminando en banquetas de verdad sin cruzar puentes anti-peatonales o en bicicleta sin arriesgarte a morir en cada esquina. Podrías dejar de imaginarlo y empezar a exigir una mejor ciudad, una ciudad que esté a la escala de las personas y no de los autos.

1 Encuesta de percepción ciudadana Así Vamos 2017.

 

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